Para que el Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sea un instrumento que promueva  el desarrollo económico en México, debe acompañarse de un “gobierno eficaz” que brinde certeza jurídica y que haga respetar el Estado de Derecho, advirtió Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Al entrar en vigor el T-MEC este 1 de julio, De Hoyos recalcó que “las noticias no son buenas para México”, ya que la desaceleración, el estancamiento y la recesión ya estaban presentes antes de que llegara la pandemia. El Covid-19 agudizó la situación. En 2019 se registró una caída en la inversión fija bruta de -5% anual, la más baja desde la crisis financiera global de 2009, apuntó.

“El T-MEC no puede ser considerado un salvavidas ni la única estrategia de recuperación económica para México donde se pierden 8 empleos por minuto a raíz de la fuerte crisis y recesión económica en la que se encuentra sumida nuestra economía  y se pronostica una caída del PIB por arriba del 8% en medio de la crisis que agudizó el Covid-19”, refirió.

“Estas no son, sin duda, las condiciones propicias para que el T-MEC pueda servir de motor para la recuperación económica”, dijo el dirigente empresarial.

Gustavo de Hoyos dijo que el T-MEC habilita la inversión, pero no la activa y para que sea un instrumento útil para promover el desarrollo económico tiene que acompañarse de un Gobierno eficaz que brinde certeza jurídica y que haga respetar el Estado de Derecho.

kg