Buenos Aires.- Latinoamérica tiene como misión primera desarrollar su infraestructura general y avanzar en telecomunicaciones conforme las condiciones del mercado móvil lo permitan sobre las redes de 4G y 4.5G, a dar en el corto plazo un salto inercial a la tecnología 5G y sin posibilidad de concretar negocios viables o seguros, coincidieron aquí los directores de compañías telefónicas con presencia directa en más de una docena de naciones latinoamericanas.

Los jefes de Claro Argentina, Paraguay y Uruguay; de Telecom, que en Argentina y Paraguay opera la marca Personal; de ICE Costa Rica, de Nuevatel Bolivia y de Millicom con operaciones de Tigo repartidas entre Centro y Sudamérica asintieron que el mercado en toda la región no presenta las condiciones como para abrir ahora la cartera de la inversión para tener en 2020 o antes algún tipo de producto basado en 5G.

Para todos ellos es imprudente animar y presionar a la industria para que invierta ya en 5G; que incluso desde la prensa se llame al apagón de las redes de 2G y 3G, cuando la mayoría de los latinoamericanos aún son atendidos con redes GSM y porque migrarlos a tecnologías superiores implica costos adicionales para las telefónicas y para los mismos consumidores, que en muchos de los casos tampoco cuentan con el poder adquisitivo para eventualmente migrar a un servicio más poderoso o de contrato.

Juan Carlos Porras, director de Claro Argentina; Carlos Alberto Moltini, director de Telecom Argentina; Jaime Palermo, director del corporativo de telecomunicaciones del Instituto Costarricense de Electricidad, Juan Pablo Calvo, gerente de Nuevatel Bolivia y Sebastián Kaplan, director de política regulatoria de Millicom International, dijeron en GSMA Mobile 360 Series Argentina 2018, que el día uno de América Latina con las redes de 5G llegará por la necesidad propia del mismo mercado, “no antes”.

Y en el camino al 5G, añadieron, queda por adecuar marcos regulatorios para que no vuelvan repetirse historias como la “tarifa plana” que en Costa Rica puso en un mismo precio a los servicios móviles y los fijos; otros casos como la “tarifa cero” de México y además, antes deben solucionarse desencuentros sobre la tenencia y explotación de espectro radioeléctrico, esto por la polémica desatada en Argentina por los caps de tenencia espectral y en Chile por las indefiniciones con las bandas de 700 MHz y de 3.5 Ghz, y además de todo eso, también habrá que buscar la manera para recuperar las inversiones hechas para 4G.

“El punto central es que no tenemos que llegar a 5G como llegamos al 4G y además tenemos que entender que el 5G se está solventando con el dinero de 4G, porque 4G es la que está pagando el camino al 5G y con el revenue estamos estancados y también pasa que ahora los usuarios consumen más ancho de banda y video y meten una presión más fuerte a las redes y entonces el negocio se vuelve de márgenes más ajustados”, planteó el director de Telecom, Carlos Moltini.

Según Moltini, los márgenes de ingresos y su relación con el alcance del capex en el desarrollo de las actuales redes de 4G y 4.5G ya presiona los estados financieros de las compañías, como para idear otro desembolso en 5G, por lo que ese tipo de evoluciones tecnológicas “requieren una mirada muy específica”. Maltini, cuya empresa Telecom se vio impactada en su plan de inversión por alrededor de 5,000 millones de dólares para los próximos años por la crisis económica en Argentina, recordó con datos de GSMA que la inversión a redes de las compañías del sector ya equivale a un promedio de entre 20 y 23% de los ingresos de las telefónicas y que el capex del sector será de 47,000 millones de dólares para el periodo 2018-2020.

Otro tema a tomar en en cuenta es el que tiene que ver con las cargas impositivas establecidas para la industria en los distintos mercados latinoamericanos, que en Argentina equivale al 44% de lo que reporta la operación de las empresas.

Juan Carlos Porras, director de Claro Argentina, estimó que América Latina llegará a las redes 5G después de haber analizado modelos ya probados en otros mercados y la clave de su éxito estará en cómo ejecutarlos, pues los márgenes de ingresos no dan para cometer errores:

“No es un tema de inventar. Es sobre quién ejecuta con mejor calidad, ese será quien va a tener la mejor avanzada. La cuestión es que todavía hay espacio para crecer con 4G o con banda ancha por fibra. Con 5G e IoT todos calentamos motores, pero esta no es una maratón de cien metros, sino una carrera de muchos kilómetros y todavía hay un inmenso espacio para llegar con otras tecnologías al mercado”.

Bolivia, con un millón de kilómetros cuadrados de territorio geográficamente muy complejo y con once millones de habitantes, llevar hoy algún tipo de red 5G es inconveniente por el mismo estado del mercado, remarcó Juan Pablo Calvo, gerente de Nuevatel Bolivia.

“Esto es un tema de ciencia ficción: preocuparnos porque los autos estén conectados, cuando antes hay que arreglar los caminos allí”, dijo Calvo, de Nuevatel de Bolivia, que fue acompañado por Moltini de Telecom: “Los modelos deben estudiarse, porque la ciudad más rica de Argentina, que es Buenos Aires, todavía está dando vueltas para generar un modelo atractivo y hasta que no haya claridad y un modelo de negocios que realmente genere la oportunidad con 5G, va a estar difícil”.

erp