La crisis por la pandemia de Covid-19 podría costarle al mercado laboral la pérdida de hasta 895 millones de empleos en el 2020, advirtió este martes la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La factura laboral mundial de la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus en el primer semestre del año fue de una disminución de horas de trabajo equivalente a 555 millones de empleos de tiempo completo, cifra que superó con creces a las estimaciones iniciales del organismo.

De acuerdo con el Observatorio de la OIT: Covid-19 y el mundo del trabajo (5a edición) presentado este martes por la OIT, el impacto laboral de la crisis todavía es incierto y no permite tener certeza de una pronta recuperación.

“La cantidad de horas de trabajo perdidas en todo el mundo durante el primer semestre de 2020 fue significativamente más alta de lo que se había estimado, mientras que la recuperación sumamente incierta en la segunda mitad del año no será suficiente para regresar a los niveles anteriores a la pandemia, aún en el mejor de los escenarios, y se corre el riesgo de ver una pérdida constante de empleos a gran escala”, advirtió el organismo.

El 93% de los trabajadores a nivel global vive en países que han implementado medidas de confinamiento para prevenir contagios de Covid-19, lo que se ha traducido en pérdidas severas en las horas de trabajo.

Quienes han recibido el mayor impacto por esta situación han sido las mujeres. El 40% de las trabajadoras labora en los sectores más afectados por la crisis: hotelería, restaurantes, comercio e industria manufacturera.

“El Observatorio constata que las trabajadoras han sido afectadas de manera desproporcionada por la pandemia, creando el riesgo de que algunos de los modestos progresos en materia de igualdad de género alcanzados en las últimas décadas se pierdan y que las desigualdades de género relacionadas con el trabajo se agudicen”, expresó.

Desafíos en puerta

Para el segundo semestre del año, la OIT proyecta tres escenarios laborales que estarán en función de la trayectoria futura de la pandemia, el comportamiento de los contagios y las políticas que pongan en marcha los gobiernos.

En todos los casos hay pérdidas en la fuerza laboral global. La estimación optimista es de una merma equivalente a 34 millones de empleos de tiempo completo; la pesimista, de una disminución 340 millones trabajos.

El organismo identificó al menos cinco desafíos en materia laboral para enfrentar en el corto y mediano plazo, independientemente de las políticas de apoyo implementadas por cada gobierno:

  • Encontrar el equilibrio y la secuencia adecuados entre las intervenciones sanitarias y económicas, y entre las intervenciones sociales y políticas con el objetivo de producir óptimos resultados sostenibles en el mercado de trabajo.
  • Implementar y mantener intervenciones políticas a la escala necesaria cuando es probable que los recursos sean cada vez más limitados.
  • Proteger y promover las condiciones de los grupos vulnerables, desfavorecidos y más afectados para que los mercados de trabajo sean más justos y equitativos.
  • Garantizar la solidaridad y el apoyo internacional especialmente para los países emergentes y en desarrollo.
  • Fortalecer el diálogo social y el respeto de los derechos.

“Las decisiones que adoptemos ahora repercutirán durante los próximos años y más allá de 2030. Si bien los países se encuentran en fases diversas de la pandemia y es mucho lo que se ha hecho, debemos redoblar nuestros esfuerzos si queremos salir de esta crisis mejor que cuando comenzó”, expresó Guy Ryder, director general de la OIT.

El organismo celebrará a partir de este miércoles, y de manera virtual, la cumbre mundial “Covid-19 y el mundo del trabajo”, en la que representantes gubernamentales, empleadores y trabajadores debatirán alternativas de“reconstrucción” para la fase de recuperación posterior a la pandemia.