El PIB turístico de México (con cifras desestacionalizadas) del tercer trimestre del 2020 registró un crecimiento del 26.7% respecto al trimestre previo, y en su comparación anual se mantiene en cifras negativas, ocasionadas por la pandemia del Covid-19, al mostrar una caída del 34.1%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La incipiente reactivación de diversas actividades económicas y el periodo vacacional de verano impulsaron un “repunte” en el sector. Entre julio y septiembre pasados, el componente de bienes (maletas, artesanías, lentes para sol o ropa de playa) creció 45.7%, respecto a los tres meses previos y el de servicios (transporte, alojamiento, comida o entretenimiento) 22.3 por ciento. Sin embargo, en su comparación anual bajaron 28.5 y el 35.5%, respectivamente.

Respecto al consumo turístico interior, el Inegi refirió un aumento del 31.6% en relación al trimestre previo y una baja del 36% respecto a igual periodo del 2019.

El consumo interno de los viajeros subió 23.3% en el trimestre, en su comparación con el anterior, pero cayó el 29.8% en la anual. Por su parte, el consumo receptivo (de los viajeros extranjeros) tuvo un incremento de 223.6% porque empezó a incrementarse la actividad aérea internacional, aunque en su comparación con el tercer trimestre del 2019 el desplome es del 68.3%.

El director del Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac (Cicotur), Francisco Madrid, comentó en rueda de prensa el viernes que, al cierre del 2020, el PIB turístico caerá 27.8%, el triple del PIB nacional, que fue del 8.5 por ciento.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx