El gobierno federal afirma que el robo de combustible en el país se ha reducido 94% en los primeros siete meses de su administración, pero hasta la fecha no existe manera de verificar ese dato.

A casi seis meses del lanzamiento del Plan Conjunto de Combate al Robo de Combustible —que incluye la participación de 11 dependencias gubernamentales—, ni el gobierno central ni Petróleos Mexicanos (Pemex) han publicado un reporte o documento de seguimiento a los avances del programa e incluso la empresa petrolera ha dejado de publicar su conteo de tomas clandestinas, hizo notar México Evalúa.

“Tal falta de transparencia, en sí misma, es llamativa, y se le suma el hecho de que Pemex no presenta en forma sistemática la cuantificación y el detalle del uso de los recursos presuntamente ahorrados con el plan”, afirmó Ana Lilia Moreno, investigadora del think tank, en un taller con medios de comunicación.

A través de una solicitud de información de transparencia, México Evalúa pudo saber que, durante el primer trimestre del 2019, el número de tomas clandestinas en los ductos de Pemex aumentó 18.5% en términos anuales, pero ese dato no es concluyente para afirmar si subió o bajó el volumen del combustible robado.

“La rendición de cuentas debe darse en los términos en los que se presentó el Plan Conjunto, esto es, cada institución responsable debe dar cuenta de sus resultados”.

En su informe de labores con motivo de un año desde su victoria electoral, el 1 de julio pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que el ilícito se había reducido 94%, con lo cual en el año se ahorrarían casi 50,000 millones de pesos, que es lo que se perdió el año pasado por el delito.