En medio de la pronunciada caída de la actividad de construcción en el país, la obra relacionada con el sector petrolero se encuentra en franca recuperación.

En agosto, el valor de producción del sector de la construcción hiló 14 meses en contracción, al retroceder 10.2% a tasa interanual desestacionalizada, en el que fue, además, su mayor descenso desde que existen cifras disponibles (2007).

Por tipo de obra, este desempeño estuvo lastrado por las caídas en los renglones de edificación (6.6%), agua y saneamiento (20.5%), transporte y urbanización (10.4%), otros (31.1%) y electricidad (8.1%), de acuerdo con el reporte mensual de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras difundido por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

Entre los tropiezos destacó, sin embargo, el alza de la producción de obra relacionada con el petróleo y la petroquímica, que tuvo una expansión histórica de 54.1 por ciento. En lo que va del año, el valor de producción del sector constructor acumula una caída de 6.6%, prácticamente igual a la del 2009 —que era la mayor hasta ahora—, pero a su interior el rubro de obra petrolera brilla con un avance de 32.2%, que se recupera luego de tres años de caídas. Este desempeño coincide con los anuncios de Petróleos Mexicanos (Pemex) de acciones para reactivar su actividad perforadora de pozos petroleros y de desarrollo de nuevos campos petroleros, y de reacondicionar refinerías y restablecer su capacidad de producción.

Desde mayo, Pemex concluyó la totalidad de los procesos licitatorios para el desarrollo de 20 nuevos campos en el golfo de México y el sureste del país. Estos nuevos desarrollos serán en 16 campos en aguas someras y cuatro en tierra, para los cuales ya se ha contratado 100% de la infraestructura de perforación.

Lo anterior implica la perforación de 116 nuevos pozos, además de un ducto de más de 7 kilómetros para el transporte de los hidrocarburos del mayor descubrimiento terrestre de los últimos 25 años en el país: el yacimiento Ixachi.

Además, se llevó a cabo el traslado desde Singapur de dos plataformas para la extracción en los campos Mulach y Esah, mientras que la plataforma Uxapana de la empresa Marinsa llegó a Ciudad del Carmen desde Brownsville, Texas, y se instaló infraestructura también para una plataforma más: Cantarell IV, para el campo Xikin en aguas someras.

Así, para la construcción de siete plataformas y siete ductos por un monto total de 562 millones de dólares, se contrató a los consorcios entre empresas constituidos como Eseasa-Permaducto, para los campos Xikin, Suuk, Pokche, Tetl, Cahua, Octli, Teekint, Uchbal y Tlacame. Para otras seis plataformas y siete ductos el consorcio que realiza las actividades es el constituido como Bosnor-Permaducto, por un monto total de 465 millones de dólares, para los campos Esah, Jaatsul, Cheek, Koban, Hok, Mulach y Manik.

Otro componente de la estrategia de incremento de la producción de Pemex ha sido la contratación de los 116 pozos exploratorios a perforar. Además, se informará en las próximas semanas sobre los resultados de las licitaciones para adquisición de equipos en dos nuevos campos: Onel y Yakche, que también arrancarán su desarrollo este año.

De esta forma, para diciembre habrá producción comercial de por lo menos 12 campos y a las actividades se sumará la perforación de 50 pozos exploratorios en el 2019, de los cuales 20 ya están en alguna etapa de los trabajos.

En materia de transformación industrial, con una inversión de 12,500 millones de pesos, está a punto de concluir la primera etapa de mantenimiento emergente en las seis refinerías de Pemex, además de que en diciembre habrá concluido también la primera etapa de preparación del terreno para la construcción de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco.

A pesar del dinamismo constructor en el sector de hidrocarburos, su peso en el valor de obra de construcción nacional es limitado. A agosto representó 6.4% del valor de la obra total. Sin embargo, ello representó una mejora respecto de la participación de 5% con la que cerró el 2018, cuando tuvo un valor de unos 26,000 millones de pesos.

En el 2015, el mejor año en tiempos recientes para la obra petrolera, su peso fue de 12.8% en el valor de la construcción total.

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