La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hizo un llamado al gobierno de Andrés Manuel López Obrador para tomar la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) como una contingencia para la economía.

“Lo que hoy tenemos con Pemex es realmente una contingencia. Es decir, la posibilidad de que la calificación crediticia de la petrolera y el endeudamiento de la misma pudiera afectar a la calificación de México es muy serio y delicado”, alertó José Ángel Gurría, secretario general del organismo internacional.

Al presentar el Estudio Económico de la OCDE para México, sugirió que se utilizaran por completo los recursos que se tienen en el Fondo de Estabilidad de Ingresos Presupuestarios (FEIP) para responder a los vencimientos de pago de deuda de la petrolera.

“Si nosotros tomamos esos recursos del FEIP y cubrimos los vencimientos de los pagos, se reduciría la deuda de Pemex y con ello se daría una señal sólida de que en México se usan las sombrillas ante alguna contingencia”, afirmó.

De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al cierre del primer trimestre del 2019 los fondos de estabilización que tiene el gobierno federal sumaban recursos por 402,111 millones de pesos. De este total, el FEIP concentra 72%, con un total de 290,788 millones de pesos.

Gurría detalló que tan sólo en el 2019 se vencen pagos de deuda de la petrolera por alrededor de 6,000 millones de dólares, en tanto que los recursos del FEIP equivalen a 15,000 millones de dólares. “Ya nos alcanzó el destino y tenemos que encargarnos del tema de Pemex”, expresó.

Además, recomendó que, con o sin esta ayuda, Pemex debe promover una reestructuración profunda de su propia operación y presentar un cálculo de sostenibilidad financiera.

Ante dichos comentarios, el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, agregó que sí se está considerando utilizar los recursos del FEIP para ayudar a Pemex con 100,000 millones de pesos por única vez.

La idea es destinarlos a los vencimientos de pagos, los cuales en el 2019 son por 6,000 millones de dólares, y en los próximos 15 meses, en amortizaciones, se calculan que sean por alrededor 7,500 millones de dólares.

Explicó que, para utilizar los recursos del FEIP, se tiene que cambiar su normatividad, pues además de ayudar a Pemex a mejorar su situación financiera se busca convertir el fondo en uno contracíclico.

“La idea esencial es cambiar las reglas del fondo y hacerlo más contracíclico, es decir, si la economía se está cayendo, se toman recursos del FEIP, pero si la economía crece, se guardan los recursos para ahorrarlos”.

A su parecer, el FEIP está mal hecho, ya que los ingresos deben presentar una fuerte caída con respecto a lo calendarizado: “Lo que pasaba es que se podían calcular ingresos muy altos para que, al momento del ejercicio del año, se presentara una reducción respecto de lo que se estimó y se pudieran usar los recursos del FEIP”.

El secretario general de la OCDE reconoció que la complicada situación en la que se encuentra Pemex, se debe en gran medida a que en los gobiernos pasados, incluyendo en el que fue secretario de Hacienda, los ingresos tributarios no se mejoraron y ello implicó una carga muy fuerte para la paraestatal.

“Le quitábamos hasta 70% de los ingresos brutos, no de las utilidades. Le creábamos a Pemex un agujero artificial de alguna forma u otra, una perdida que se cubrió con deuda”, puntualizó.

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