León, Gto. El desarrollo de nuevos recursos, a partir de los 22 campos que arrancará este año y los que se desarrollen en años siguientes gracias a la actividad exploratoria, aportará a la producción de Petróleos Mexicanos (Pemex) 1 millón de barriles diarios de crudo y 2,700 millones de pies cúbicos de gas natural al 2024, calculó el director general de la empresa, Octavio Romero Oropeza.

Esta producción adicional equivale a 62.5% de la extracción actual de crudo que es de 1.6 millones de barriles, y a 55% de la producción actual de gas de la petrolera mexicana. Además, comentó el directivo en el Congreso Mexicano del Petróleo, el primer barril de uno de los seis planes de desarrollo que ya tiene aprobados por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) será comercializado en agosto y se añadirá a lo que ya se extrae como pruebas de producción del campo de condensados y gas, Ixachi, en Tierra Blanca, Veracruz.

“Ixachi ya está produciendo alrededor de 3,900 barriles equivalentes de aceites, la estrategia será incorporar otros campos”, dijo Romero Oropeza a El Economista.

Los nuevos desarrollos serán en 16 campos en aguas someras y cuatro en tierra, para los cuales ya se ha contratado 100% de la infraestructura de perforación, detalló. Lo anterior implica la perforación de 116 nuevos pozos, además de un ducto de más de 7 kilómetros para el transporte de los hidrocarburos de Ixachi.

Además se lleva a cabo el traslado al país desde Singapur de dos plataformas para la extracción en los campos Mulach y Esah, mientras que la plataforma Uxapana de la empresa Marinsa llegó a Ciudad del Carmen desde Brownsville, Texas, la semana pasada y arrancará operaciones en julio, y una plataforma más: Cantarell 4, llegará al campo Xikin en los próximos días.

En lo que respecta a la contratación de todos los productos y servicios para el desarrollo de los 20 nuevos campos, el director de Pemex indicó que se lleva un avance de 37% para las asignaciones marinas y de 12.4% en las terrestres, con ahorros de más de 23,000 millones de pesos a precios del 2018, gracias a licitaciones que incentivan los contratistas conforme ofrezcan mejores condiciones económicas o recortes en los tiempos.

Además, se informará en las próximas semanas sobre los resultados de las licitaciones para adquisición de equipos en dos nuevos campos: Onel y Yakche, que también arrancarán su desarrollo este año, aseveró.

De esta forma, para diciembre habrá producción comercial de por lo menos 12 campos y a las actividades se sumará la perforación de 50 pozos exploratorios en el 2019, de los cuales 20 ya están en alguna etapa de los trabajos.

“Y así vamos a hacer cada año, de la exploración esperamos un éxito de 35%, o sea que vamos a desarrollar entre 15 y 20 campos gracias a los nuevos descubrimientos”, aseguró.

Fusión de subsidiarias

Por otra parte, el Consejo de Administración de la subsidiaria Pemex Exploración y Producción (PEP) recibió como asunto para su conocimiento el acuerdo al que llegó el consejo de la dirección de la estatal en el cual se ordena que a partir del 1 de julio se fusionan la subsidiaria Perforación y Servicios con PEP y la subsidiaria Fertilizantes con Transformación Industrial.

Posibles riesgos serían controlados: Pemex

Recibe ASEA MIA de Dos Bocas

La refinería de Dos Bocas, Tabasco, podría implicar altos riesgos de inundaciones además de otros problemas ambientales, que Petróleos Mexicanos (Pemex) describió como viables en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), que finalmente entregó a la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA) para su posible aprobación en 60 días.

Los impactos por la obra, que tendrá un costo aproximado de 8,000 millones de dólares para el proceso de 340,000 barriles diarios de crudo, están descritos en el informe que detalla que el área del proyecto está sujeta a riesgo alto de inundaciones marina, fluvial, marea de tormenta, erosión por oleaje de alta energía, además que alterará la calidad del aire y agua destinada a consumo humano en la zona y afectaciones a la fauna.

Pese a ello, Pemex indicó que los efectos serán controlados, mitigados o compensados y que por tanto el proyecto es viable. La ASEA tiene 60 días para evaluar el informe.

Tanto el costo total de la obra que debe estar concluida en tres años, como la superficie del terreno donde se ubicará fueron reservados por supuestas cuestiones de seguridad estatal en la versión pública de la Manifestación de Impacto Ambiental.

Según los planes gubernamentales, la refinería de Dos Bocas, Tabasco, será diseñada procesar crudo Maya de 22 grados API, que será petróleo pesado obtenido de los campos mexicanos, ya que en promedio las refinerías que componen hoy el sistema nacional están diseñadas para crudos más ligeros, de 32 grados API. (Karol García)

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