La búsqueda de mayor concurrencia y competencia en las compras públicas en México y con ello, de menores precios y más calidad en los aprovisionamientos, constituye una excepción en vez de una regla, pues la mayoría de los contratos públicos se realiza a través de medios distintos a la licitación pública, estableció la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

Como muestra, se tiene que, de los más de 228,000 contratos públicos adjudicados en el 2017, con un valor superior a los 585,000 millones de pesos, 78% de los contratos se otorgó mediante adjudicación directa, 10% mediante una invitación a cuando menos tres personas y solo 12% por medio de una licitación pública, refirió la Cofece en un documento titulado Agenda de Competencia para un Ejercicio Íntegro de las Contrataciones Públicas.

En detalle, 35,739 contratos fueron por montos superiores a un millón de pesos y constituyen el grueso del gasto en adquisiciones, con un monto de 553,000 millones de pesos (94% del gasto total). De dichos contratos 33% fue adjudicado de forma directa (absorbiendo 179,400 millones de pesos) y 29% (53,300 millones de pesos) en concursos restringidos (invitación a tres personas), de modo que menos de la mitad se otorgaron en concursos competidos.

De todos los 553,000 millones de pesos contratos superiores a un millón de pesos, 232,000 millones de pesos (equivalentes a 42% del monto total) se adjudicaron por medio de mecanismos de contratación distintos a la licitación pública, expuso la Cofece.

Por si fuera poco, los mecanismos de licitación pública en México tampoco garantizan las mejores condiciones de contratación para el Estado, pues adolecen de defectos que propician la colusión entre proveedores, por un lado, y por otro, contienen elementos discrecionales que dan pie a la corrupción.

“La Comisión reitera que la falta de competencia y la corrupción en la contratación pública se retroalimentan, por lo que, en la lucha contra la corrupción, el fomento y la defensa de la competencia pueden ser estrategias pertinentes”, dijo la Cofece.

Entre las principales deficiencias que identificó el órgano regulador se encuentran: usar métodos de excepción a la licitación mediante justificaciones ambiguas o subjetivas, restringir la participación por medio de requisitos innecesarios, otorgar ventajas a determinados agentes con ciertas especificaciones técnicas u otros criterios, disminuir los incentivos para la presentación de posturas agresivas y facilitar la coordinación de posturas de los licitantes.

Las afirmaciones de la Cofece se basan en la experiencia de investigar diversos mercados de contratación pública, entre los que destacan el de monitoreo de medios de comunicación, el de guantes de latex, de condones y sondas y de guantes de polietileno.

Actualmente están en investigación varios casos relacionados con posible colusión en la contratación pública en mercados diversos como servicios de obra pública en la autopista Cuernavaca-Acapulco, acero, medicamentos, estudios de laboratorio y banco de sangre, cepillos dentales, watthorímetros y bonos de deuda.

La Cofece afirmó que aproximadamente uno de cada tres casos de investigación por colusión que está llevando a cabo está relacionado con la contratación pública.

octavio.amador@eleconomista.mx