La ley chilena que regula las plataformas tecnológicas de transportes y que se discute en el Senado sigue inquietando a las empresas internacionales que operan en el mercado local, como Uber y Cabify.

En este sentido, el gerente de Asuntos Gubernamentales de Uber, Nicolás Sánchez, advirtió que hay dos aspectos de la ley que perjudican el funcionamiento de las aplicaciones de transportes: el requerimiento de una licencia profesional para todos los conductores y el congelamiento del parque por un año.

En conversación con T13 Radio, indicó que si se aprueba la normativa tal como está, generará que salgan del mercado 85,000 conductores de Uber, por lo que la empresa operaría en Chile con 20,000 vehículos.

“Si salen estas dos medidas en la ley, probablemente no vamos a poder seguir operando en muchas de las ciudades de Chile y volverá a ser un servicio exclusivo y limitado para las zonas de altos ingresos”, agregando que según los cálculos de las empresas los precios subirán, en promedio, tres veces.

Sostuvo que con este nivel de vehículos en las calles “será imposible dar el servicio en ciudades en las que estamos hoy, muchos lugares donde la gente no se imagina que Uber es muy utilizado y realmente ha sido una alternativa”.

Sánchez comentó que están de acuerdo con que se exijan altos estándares para la seguridad de los usuarios, por lo que piden que se exija una cierta cantidad de años con la licencia clase B para los conductores.