Un grupo de asociaciones civiles estadounidenses se unieron a las tecnológicas estadounidenses Uber y Lyft contra una propuesta legislativa en Nueva York que busca limitar la cantidad de vehículos de plataformas de movilidad autorizadas para circular en las calles.

La National Association for the Advancement of Colored People (N.A.A.C.P), la National Urban League y la National Action Network sumaron su apoyo contra la propuesta, que fue anunciada la semana pasada por el presidente del Concejo Municipal de Nueva York.

De acuerdo con un artículo de The New York Times, la propuesta que podría ser votada el 8 de agosto próximo, busca suspender la expedición de nuevas licencias de los vehículos de servicios de viaje compartidos y también busca establecer límites sobre cuánto tiempo puede viajar un auto de estas plataformas colaborativas sin pasaje.

Las autoridades de tránsito de Nueva York informaron que hay más de 100,000 vehículos de alquiler en la ciudad, un alza de los 63,000 vehículos que había en el 2015.

"Los neoyorquinos han estado exigiendo que nuestros líderes arreglen el metro, en cambio, han decidido romper a Uber. Limitar a Uber atrapará a los pasajeros en los barrios periféricos donde el servicio de metro es el peor", dijo Uber a Business Insider.

La propuesta ha sido calificada como discriminatoria en algunos sectores, especialmente en las comunidades de negros y latinos neoyorquinos, quienes argumentan que aquellas personas que viven fuera de la ciudad de Manhattan son en su mayoría excluidas de los servicios de los taxis amarillos y que ésta propuesta les complicaría aún más sus traslados.

Este plan de limitar el número de autos de las compañías de movilidad sería la primera que se implementaría en los Estados Unidos.

El Concejo Municipal de Nueva York ha argumentado que esta medida se busca implementar para combatir a los problemas de congestión urbana que se han desarrollado con la explosión de este tipo de servicios de movilidad.

"Entiendo las preocupaciones sobre las personas de color que se les niega el servicio, pero quiero dejar en claro que no estamos disminuyendo el servicio", dijo Corey Johnson, presidente del Concejo Municipal. "Los vehículos que están afuera ahora permanecerán allí", dijo. 

El concejal aseguró que: "No estamos diciendo que Uber sea malo. Han encontrado una necesidad significativa. Estamos diciendo que la industria necesita ser regulada".

Las presiones contra las plataformas de movilidad, especialmente Uber, se han intensificado en las últimas semanas en distintas partes del mundo a medida que distintos gobiernos locales siguen buscando aprobar leyes para regulación para este tipo de servicios. Este lunes se registraron una serie de protestas en Chile y España, en contra de este tipo de distintos proyectos que buscan regular la operación de estas compañías.

Uber también enfrentó una fuerte resistencia en Londres, donde el gobierno local buscó quitarle sus permisos de operación.

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