En medio de las conversaciones anunciadas entre Estados Unidos y la Unión Europea, esta última condenó a los “matones” del comercio.

“Recientemente, hemos visto cómo (el comercio) se usa como un arma para amenazarnos e intimidarnos. Pero no tenemos miedo, nos defenderemos de los matones”, dijo la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, sin citar explícitamente el nombre del inquilino de la Casa Blanca.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el jueves pasado su decisión de imponer pesados aranceles a las importaciones de acero (25%) y de aluminio (10%). Ante su esperada entrada en vigor la próxima semana, la UE intenta que Washington los exonere como hizo con México y Canadá.

Malmström se reunió el sábado con el representante estadounidense de Comercio, Robert Lighthizer, en presencia del ministro de Economía japonés, Hiroshige Seko, para unas discusiones infructuosas. “Seguimos esperando aclaraciones”, reconoció la comisaria europea.

Malmström también anunció la voluntad de la UE de apoyarse en los países con los que tiene un acuerdo de libre comercio o está en fase de negociación, como Canadá, Japón, México o los países del Mercosur, para enfrentar el proteccionismo. Alemania, séptimo exportador de acero y aluminio a Estados Unidos, está en el punto de mira de Trump desde su llegada al poder por su excedente comercial —26,245 millones de dólares— y a su insuficiente gasto militar, en su opinión, en el seno de la OTAN.

El ministro de Finanzas alemán, Peter Altmaier, llamó a “evitar una guerra comercial”, abogando en Bruselas por “un comercio mundial libre y abierto”. Estados Unidos y la UE “no pueden entrar de ninguna forma en una escalada comercial”, advirtió por su parte el ministro español Román Escolano.

Otra presión más a la UE

Los llamados europeos no parecen surtir efecto. El mandatario estadounidense redobló su presión llamando a la UE a abandonar sus “horribles” derechos aduaneros sobre los productos estadounidenses bajo pena de aumentar los gravámenes sobre los automóviles, buque insignia de Alemania.

Trump dijo en un tuit el sábado que Estados Unidos estaba preparado para descartar sus tarifas si la UE rebajaba sus “horribles” impuestos sobre los productos estadounidenses.


El presidente tuiteó que Wilbur Ross, secretario de Comercio de EU, hablaría con los representantes de la UE sobre la eliminación de “grandes aranceles y barreras que usan contra Estados Unidos”. “No es justo para nuestros agricultores y fabricantes”, añadió Trump en el tuit.

La Comisión Europea acusó al presidente de Estados Unidos de “seleccionar” las cifras para distorsionar el debate de una disputa transatlántica que amenaza con convertirse en una guerra comercial. El brazo ejecutivo de la UE también indicó que Trump estaba “seleccionando” aranceles puntuales para destacar diferencias y agregó que el promedio de los mismos era muy parecido en ambos lados del Atlántico: 3% para los productos exportados a Europa y 2.4% para los que entran a EU.