La Unión Europea y América del Norte convergerán en sus normas y regulaciones en la industria automotriz, lo que beneficiará a México, afirmó Christian Leffler, director ejecutivo de las Américas del Servicio Exterior de la Unión Europea.

Leffler previó que una vez que se aprueben estos cambios, de prosperar la concreción de los tres tratados de libre comercio que el bloque europeo busca tener con Estados Unidos, México y Canadá, las ensambladoras mexicanas producirán autos con un solo tipo de normatividad.

Hasta ahora, las empresas automotrices establecidas en México deben producir autos con dos tipos de normas, unas se cumplen de conformidad con las exigencias de Estados Unidos y otras según lo requerido por la Unión Europea.

Las empresas mexicanas no tendrán que producir dos tipos de vehículos; hay potenciales beneficios muy concretos para México , comentó, luego de reunirse con funcionarios mexicanos, para analizar la previsible expansión del Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea (TLCUEM), vigente desde el 2000.

En el 2012, México exportó automóviles a la Unión Europea por un valor de 3,354 millones de dólares y a Estados Unidos por 18,238 millones de dólares.

Virgilio Andrade, director general de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), comentó que la duplicidad de normas incrementa los costos de transacción y llega a propiciar que los productos sean supervisados en forma diferenciada en aduanas de dos países.

rmorales@eleconomista.com.mx