En el mundo se desperdician 1,300 millones de toneladas de alimentos al año, lo que equivale a casi un tercio de los comestibles producidos para el consumo humano, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO); según el Banco Mundial (BM), esta situación representa un costo a la economía mundial de alrededor de 940,000 millones de dólares cada año.

En México, este tipo de desperdicios gira alrededor de los 20 millones de toneladas anualmente, lo que representa un costo aproximado de 25,000 millones de dólares, según la consultora WRAP.

En 2017, el BM detalló que la producción de alimentos es suficiente para atender a 10,000 millones de personas, por ello, la escasez global no es una amenaza per se, sino las áreas de oportunidad en la distribución, así como las crecientes pérdidas. 

Ante ello, han surgido diversas iniciativas y movimientos que buscan contrarrestar este grave problema con campañas para concientizar a la población a nivel mundial, además promover diversas acciones y hábitos relacionados con las sobras de alimento o aquellos alimentos desechados por no cumplir con los criterios estéticos para ser comercializables.

Entre las soluciones que ya  practican algunas cadenas restauranteras y tiendas, alrededor del mundo destaca el enviar los platillos sobrantes a comunidades que más lo necesitan; además, se han desarrollado aplicaciones y plataformas que permiten a estos negocios ofrecer la comida que sobra a un precio mucho más accesible o incluso gratis.

Tal es el ejemplo de la aplicación Olio, que permite a los usuarios regalar los alimentos que no vayan a utilizar, para que cualquier persona cercana al vecindario pueda aprovecharlos. Tan solo es necesario publicar una fotografía de los productos en buen estado, para que otras personas cercanas puedan encontrarlas en el catálogo y acudir a recoger estos alimentos.

Además de reducir su desperdicio de comida, esta aplicación originaria de Reino Unido ayuda al medio ambiente y permite conocer a la comunidad.

Para quienes son amantes de la comida, pero odian desperdiciarla, esta aplicación ya se encuentra disponible en México.

¿Cómo funciona?

Esta intuitiva plataforma te lleva de la mano desde el momento en que decides registrarte con tu nombre, correo electrónico y ubicación. En sus términos de uso se especifica que es necesario ser mayor de edad; además de que permitirás que tu ubicación y contacto esté disponible para quienes se interesen por los productos que desees regalar.

Al tratarse de una aplicación hiperlocal, los usuarios podrán contactarse con gente de su vecindario y comunidad interesada en compartiro o recibir estos alimentos.

Los productos que se ofrecen en esta aplicación pueden estar a medio uso, como es el caso de una caja de té ya abierta, la condición es que los alimentos se encuentren frescos y en buenas condiciones. Incluso, los usuarios puede compartir otro tipo de artículos como libros, productos de limpieza, entre otros.

Esta plataforma también ofrece la posibilidad de participar como voluntario en diversas actividades que apoyen a la causa y así lograr que el desperdicio de comida sea un problema del pasado.