Creada en 1999, a partir del establecimiento del Secretariado Nacional de Seguridad Publica (SNSP), la Red Nacional de Radiocomunicación (RNC) es la red por la que viajan de forma segura las comunicaciones de la Guardia Nacional (antes Policía Federal) y de algunas de las policías estatales y municipales.

Desde su creación, el despliegue y mantenimiento de la RNC fue encomendada a la empresa francesa Airbus, que en 2013 anunció para el 2020 el fin del soporte a su tecnología TDM, sobre la cual funciona la red mexicana, por lo que ésta debería actualizarse a la tecnología IP. Para la empresa estadounidense Motorola, esta transición representa la oportunidad para que el Estado mexicano actualice su red de comunicaciones críticas de seguridad, siguiendo el acuerdo 10/XLII/2017, que mandata la elaboración de un plan de actualización y mantenimiento de la red, el cual debe buscar la libre competencia en relación con la oferta tecnológica en el mercado.

Al respecto, Vicente Roqueñí, director de asuntos con gobierno, espectro y regulación para el norte de Latinoamérica y el Caribe de Motorola Solutions, respondió en entrevista con El Economista a las acusaciones de Airbus acerca de que Motorola ha ejercido presión para que las autoridades mexicanas decidan cambiar la tecnología bajo la que se sustenta la RNC.

 

De acuerdo con Roqueñí, quien cree que actualmente la RNC es una red que no da acceso a la mejor seguridad, las ventajas del estándar P25, bajo el cual funciona la tecnología de Motorola, sobre Tetrapol de Airbus son la interoperabilidad, la cobertura y la competencia.

El estándar P25 de Motorola es utilizado actualmente por la Secretaria de la Defensa Nacional, a Secretaria de Marina, por la Fiscalía General de la República (FGR) y por los estados de Jalisco, Nuevo León y Yucatán, además de Pemex.

— ¿Cuál es tu respuesta a Airbus ante la afirmación de esta compañía acerca de que Motorola ejerce presión para actualizar la Red Nacional de Radiocomunicación?

— No nos interesa entrar en debate con Airbus. Nuestra posición es muy clara: no ejercemos presión, lo que manifestamos es que un mercado que ha pertenecido a un solo proveedor durante 20 años se abra a la libre competencia. Estamos en una economía en que la libre competencia es básica y eso además permite acceder a tecnologías de punta. Nuestra posición tiene que ver con eso, con una apertura a estándares internacionales y a la libre competencia.

Cuando nosotros hablamos de estándares internacionales, sabemos que son tecnologías respaldadas por la industria y por organismos de estandarización internacional. En el caso de P25, se trata de una tecnología de estándar internacional, creada y reconocida por la Asociación de Jefes de Policía de Estados Unidos (APCO) y que es desarrollada por distintos fabricantes.

Lo que nosotros pugnamos es que una red que hoy en día ha llegado al final de su vida útil tecnológicamente, la inversión que haga el gobierno a futuro lo ideal sería que lo haga sobre un estándar internacional, que permita la interoperabilidad y que haya libre competencia. Lo que buscamos es piso parejo, ofertando tecnologías de punta a nivel internacional.

— Airbus argumenta que este modelo en el que un solo proveedor despliega toda la infraestructura de la red tiene que ver con la seguridad de la propia red, ¿cual es tu opinión sobre esto?

 Desde nuestra perspectiva, la seguridad está basada en el diseño de la red y en las características de la tecnología. P25 maneja la encriptación más alta que hay en el mercado, que es del doble que tiene la red actual, además de que tiene independencia en las llaves de encriptación. La seguridad está plenamente garantizada por una tecnología estándar, independientemente de si hay varios fabricantes o no. ¿Por qué? Porque todos los fabricantes se tienen que apegar al estándar y a la encriptación que se defina dentro del diseño de la red. Creo que esos argumentos buscan proteger un mercado que ha venido sucediendo durante 20 años, pero es muy fácil de comprobar que no es así.

— Según el diagnóstico de la Red Nacional de Radiocomunicación del IPN, la red actual cubre a 85% de la población y 50% del territorio nacional, ¿cual es la propuesta de Motorola respecto de la cobertura?, ¿pueden desplegarla en 100% del territorio?

— De entrada te puedo decir que sin duda es posible y es necesario cubrir mejor el país. Esas coberturas que se mencionan, no corresponden a la realidad y realmente podemos mejorar muchísimo las coberturas que tienen hoy en día las policías, porque es una tecnología que por sus propias características te da mayor cobertura que cualquier otra tecnología de radiocomunicación además de que es una tecnología que hace un uso más eficiente del espectro.

Hoy en día hay una gran necesidad de cubrir, por ejemplo, las carreteras del país, de cubrir zonas rurales y urbanas incluso que no tienen ninguna cobertura. En realidad es una cuestión de hacer un diseño adecuado de la red que necesita México. No creo que estaríamos teniendo estos debates si las policías tuvieran una red tan buena como se dice.

— El diagnóstico hizo también una comparación presupuestal entre la tecnología Tetrapol de Airbus, con la que funciona actualmente la red, y el despliegue de tecnología P25 por parte de Motorola, ¿cuál es la oferta de Motorola en este sentido?

— En la estimación de costos de la transición de la tecnología antigua a la nueva de Tetrapol no se considera la sustitución de las terminales (los radios), pero unos puntos más adelante en el diagnóstico se menciona que si en algún momento se requiere cualquier funcionalidad nueva derivada de las características de una red IP, se tendrían que cambiar las terminales.

Actualmente, tú tienes terminales que solo tienen el servicio de voz es decir que no soportan el servicio de datos. ¿Para qué quieres cambiar la infraestructura a IP? Para utilizar datos, si no mejor te quedas como estás para usar datos. Pero si la terminal no soporta los datos, entonces necesitas cambiarlas, porque si no tendrías una infraestructura IP que soporta datos, pero un radio con el que sólo puedes enviar voz, lo que se traduce en una inversión inútil.

Además, en un ambiente de libre competencia, el mercado rige sobre todo los costos. La oferta está en función de como compiten las empresas y esa competencia va a llevar a mejores ofertas para el gobierno. En términos de costos, P25 es una mejor opción, porque te garantiza acceso a distintos proveedores, pero además te garantiza un respaldo de tu inversión a futuro.

— La propuesta del IPN es que sean ingenieros de esta institución, junto con la Secretaria de la Marina y el Sistema Satelital Mexicano (Mexsat) quienes desplieguen una nueva red que utiliza distintas tecnologías, ¿que piensas sobre esto?

 Creemos que sería un reto importante para el Politécnico. La propuesta es que haya interoperabilidad entre distintas tecnologías y mencionan a Tetrapol, P25, TETRA, LTE y satélite. Cuando tú tienes tecnologías estándar esa interoperabilidad ya es posible y eso se maneja a través de un integrador, pero cuando hablas de tecnologías propietarias, pues no se conoce el protocolo de comunicación, por tanto no es interoperable.

El principal reto que tendría esta propuesta es que el fabricante abra sus protocolos de comunicación al mercado para que todo mundo los conozca y pueda interoperar con ellos. Pero ¿qué incentivo tendría una empresa que ha mantenido un mercado cautivo en abrir sus protocolos?

[email protected]