La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) pidió al gobierno federal no dejarse intimidar ante presiones de grupos de comerciantes de autos usados de importación para modificar el decreto automotriz y hacer las reglas más laxas.

Eduardo Solís, presidente de la AMIA, estableció que México cuenta con un parque vehicular viejo, en el que circulan más de 8 millones de unidades usadas de origen extranjero y muchas de ellas en condiciones desfavorables que dañan el medio ambiente y ponen en riesgo a la población.

Este lunes, loteros dedicados a la venta y regularización de vehículos importados con más de ocho años de antigüedad cerraron las garitas de la frontera norte en demanda de reducir costos de la internación.

Al respecto, el dirigente de las compañías automotrices productoras en México exigió a la Secretaría de Hacienda y al Servicio de Administración Tributaria no permitir actos de impunidad, bajo el reclamo de preservar las ventajas del pasado que colocaron en crisis al mercado interno automotriz.

Si bien el país se encuentra inmerso en un proceso electoral que involucra a los tres niveles de gobierno, eso no es motivo para dejarse llevar por la tentación y hacer laxas las reglas del juego , sentenció Solís.

Recordó que en diciembre pasado, las autoridades de las secretarías de Economía y Hacienda ampliaron el decreto automotriz para la importación de autos usados que exige el pago y los derechos para circular y que eludían los comerciantes al ampararse por un juez. Sin embargo, el proceso de acogerse a amparos quedó sin sustento jurídico.

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