La dirección de Nissan en Japón adjudicó este lunes la producción de un nuevo automóvil a la planta situada en Barcelona que creará alrededor de 1,000 empleos directos, según anunció a AFP una portavoz de Nissan en España.

La adjudicación fue posible gracias a un pacto entre la empresa y los sindicatos para flexibilizar los horarios y reducir los salarios de los nuevos empleados, una fórmula similar a la utilizada por varias empresas automotoras en España en el último año para obtener nuevos productos.

Con este nuevo modelo, que supondrá una inversión de cerca de 130 millones de euros, la fábrica de Barcelona podrá crear alrededor de 1,000 empleos directos y 3,000 indirectos.

La planta, que tiene alrededor de 3,300 trabajadores, fabrica actualmente los modelos NV200, Pathfinder y Primastar, aunque los dos últimos terminan su producción el próximo año.

El anuncio llega tras un acuerdo entre la dirección de la planta y los sindicatos la semana pasada para flexibilizar las condiciones laborales de los trabajadores y garantizar la estabilidad de los empleos.

Hace dos años, la empresa y los trabajadores ya acordaron unas nuevas condiciones laborales para obtener la producción de un modelo de pick-up, que empezará a fabricarse en abril 2015, y evitar así el despido de trabajadores.

En esta ocasión, tras seis meses de negociación, se llegó a un nuevo pacto para flexibilizar la jornada laboral, aumentar los días de trabajo y crear una doble escala salarial según la cual los nuevos empleados cobrarán un 20% menos que la plantilla actual.

La crisis económica ha provocado la disminución del 13.4% de las ventas de vehículos en España y la propia Nissan redujo en un 7.5% las unidades fabricadas en el país en 2012.

El anuncio coincide con la puesta en marcha este lunes de un nuevo plan del Gobierno español para estimular la venta de vehículos nuevos.

RDS