La mala calidad del empleo y por ende, el bajo nivel de vida de la población, son factores que erosionan la debilidad del mercado interno, afirma el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Una reforma laboral debe apoyarse en un ambiente en el que prevalezca el estado de derecho, una regulación eficiente y reducidos costos, de tal manera que flexibilice las condiciones de contratación, tanto para empresas como para trabajadores, lo que finalmente redundaría en un estímulo del mercado interno, con todo el beneficio que esto implica en materia de crecimiento, productividad, competitividad e inversión , consideran los analistas del sector privado.

Sentencia que la meta de un crecimiento económico por arriba del 6% anual se apoya en un mercado laboral eficiente.

Para el organismo aglutinado en el CCE, de no consensar acuerdos en materia laboral, seguiríamos desalentado la creación de nuevos trabajos formales, fortaleciendo el empleo mal remunerado, sin prestaciones y poco productivo a través de una mayor informalidad .

Además, agrega, seguirá sin haber mejoras en la productividad laboral por el hecho de que los incrementos salariales o compensaciones continuarán dependiendo mayormente de la antigüedad y no del desempeño de los trabajadores.

Los analistas del CEESP refirió que se ha comprobado que la situación actual del sector laboral no ha contribuido como debiese en el proceso de crecimiento económico y bienestar de la población, por lo que este es el mejor momento para concretar los cambios que se requieren, aprovechando la disposición que se percibe en la diferentes fracciones políticas por lograr los mejores acuerdos para el país.