El panorama de inclusión en materia de género dentro del sector energético mexicano no es alentador: sólo la quinta parte de los estudiantes que se inscriben a carreras afines son mujeres, que en su mayoría ocupan puestos administrativos y no técnicos al graduarse, en un entorno donde 92% de las máximas jerarquías en las organizaciones es ocupada por hombres.

La Red Mujeres en Energía Renovable y Eficiencia Energética (Redmeree), explicó a El Economista que si bien los tiempos han cambiado, las mujeres siguen siendo minoría en el sector energético. Un estudio desarrollado en el 2018 por la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable en México (GIZ), la Redmeree y la Secretaría de Energía —la Hoja de Ruta de Género para la Transición Energética— indica que, del total de estudiantes en carreras relacionadas directamente con la energía, tan sólo 21.4% son mujeres.

Asimismo, el estudio revela que, en el ámbito laboral, las profesionales que se desempeñan en el sector se enfrentan a diversos obstáculos frente a los hombres, como la subrepresentación en puestos estratégicos (9%) y de decisión (30%), el tipo de trabajo que desempeñan, y la conciliación laboral-familiar. Por ejemplo, del total de mujeres que respondieron al estudio, 51% realiza trabajo de tipo administrativo, mientras que del total de hombres, 39% se desempeña en puestos administrativos.

El año pasado se registraron 1 millón 203,745 estudiantes inscritos a alguna carrera relacionada con el sector energético y de éstos, sólo 398,330 son mujeres. De estas estudiantes, 57% está involucrada con algún campo de la energía convencional y 43% con las renovables y la sustentabilidad, mientras que en el caso de los hombres, 76% se involucran en campos convencionales y el restante 24% en carreras relacionadas con energías renovables, eficiencia y sustentabilidad, reveló el estudio.

En el ámbito laboral, las mujeres dentro del sector energético se desempeñan más en puestos de tipo administrativo y menos relacionados con sus estudios técnicos, según la encuesta para diseñar esta hoja de ruta, en que se consultó a 40 organizaciones públicas y privadas y a 1,400 personas que se desempeñan en el sector energético mexicano.

Respecto a las estructuras jerárquicas en las organizaciones, en los puestos de máxima autoridad, 92% hombres y 8% mujeres. En la categoría jefe de tu jefe, la distribución no es tan diferente, 82% son hombres y 18%, mujeres. Finalmente, en el puesto de jefe directo, la proporción mejora ligeramente, con 76% de hombres y 24% de mujeres ocupando estos cargos.

Un punto importante a considerar en el sector energético es la llamada conciliación laboral, es decir, cómo conviven la vida personal y la laboral de las personas. En caso particular se cuestionó sobre las razones para realizar una pausa en el trabajo. Los resultados arrojaron que de las mujeres encuestadas, 39% ha tenido que interrumpir temporalmente su vida laboral por maternidad, cuidado de familiares, estudios o enfermedad. Por su parte, sólo 25% de los hombres ha tenido que tomar una pausa laboral, los motivos principales son los estudios, el desempleo o falta de oportunidades, enfermedad y sólo 2% mencionó que por cuidado de familiares, pero ningún hombre refirió cuidado de los hijos, a pesar de que 66% tiene hijos.

Unión como herramienta

“En ese sentido, la unión entre mujeres en un sector masculinizado es una potente herramienta no solamente para el desarrollo de nosotras como profesionistas sino de todo el sector energético en su conjunto, el cual atraviesa por un momento histórico donde se requieren los mejores perfiles”, aseguraron.

La Redmeree tiene planes cada vez más ambiciosos en pro de sus más de 1,000 aliadas, a fin de fortalecer sus habilidades técnicas y suaves, promover su liderazgo, generar nuevos espacios laborales y darles voz en el sector, su objetivo es consolidarse como el semillero de talento de la industria, actuando como el puente para lograr una conexión entre academia, gobierno e industria y expandir nuestras fronteras a nivel nacional e internacional.

Además, cuenta con diversas herramientas y metodologías, como las redes de aprendizaje en género, para las empresas e industrias del sector, pues buscan ser ese aliado que les permita mejorar su competitividad y productividad con estrategias basadas en el máximo aprovechamiento del talento de género. En los próximos cinco años, buscarán monitorear los avances con indicadores concretos y evitar retrocesos en la materia, para ello seguirán generando información clave y desarrollando más conocimiento en el tema; “nuestro activismo y divulgación seguirá siendo un factor esencial de nuestra labor”, reiteraron.

Deben terminar los perfiles con género: especialistas

En el mundo se han tomado acciones importantes para disminuir la brecha de género; México no escapa a los intentos por lograr una mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, y si bien las medidas fueron de carácter temporal, es importante que se impulsen acciones para cerrar esa brecha. Un camino es la elaboración de los perfiles laborales, los cuales no deben tener género.

Arleth Leal Metlich, especialista en recursos humanos y socia directora de la firma Red Ring expuso que las medidas que se han tomado en el mundo, como las cuotas de género, han sido un factor fundamental, pero “no resuelven por completo la equidad de género”.

Dijo que es muy importante que las empresas pasen del compromiso a acciones verdaderas con políticas que sean viables para impulsar la mayor participación de las mujeres, “la igualdad de género tiene que ver con reconocer el talento, las aptitudes, las habilidades de las mujeres, y esto va desde las ejecutivas, hasta las fábricas o cadenas de suministro”.

Parte de las acciones que estamos tomando de manera proactiva, señaló, es impulsar que los perfiles laborales no tengan género, “esto quiere decir que cuando nos piden buscar candidatos para ocupar ciertas posiciones, sobre todo a nivel ejecutivo, en esa terna presentemos el perfil de una mujer que cubre perfectamente las necesidades de la empresa. Es un poco hacer conciencia con la compañía para que le dé la oportunidad a una mujer de incorporarse y demostrar que es posible lograr un buen desempeño”.

Leal Metlich recordó que en México 43% de las mujeres participa en el mercado laboral, en comparación de los hombres que ocupan 78%; además persiste la discriminación salarial.

“Datos de diversos organismos internacionales revelan que las mujeres en el sector empresarial apenas representan 19%, mientras que al momento de emprender 23% son hombres y 19% mujeres”, apuntó. (Con información de María del Pilar Martínez)