El banco de inversiones estadounidense Morgan Stanley logró limitar el impacto del declive de los ingresos generados por sus operadores en el tercer trimestre, gracias a un incremento de las comisiones cobradas por sus asesores de empresas y de grandes fortunas.

La institución, cuya sede está en el corazón de Manhattan, en Times Square, registró un beneficio neto de 1,700 millones de dólares, en alza de 11.2% en relación a un año atrás, en el trimestre finalizado en setiembre.

Ese resultado se tradujo en un beneficio por acción ajustado, de 93 centavos, superando los 81 centavos anticipados en promedio por los analistas financieros.

Impulsado por las comisiones generadas por sus consejeros de empresas y gestores de grandes fortunas, el volumen de negocios aumentó 0.35% a 9,200 millones de dólares, contra 9,010 millones esperados por el mercado.