La agencia Moody’s indicó hoy que bajó la calificación de deuda de la petrolera española Repsol-YPF a ’Baa2’ desde ’Baa1’, con perspectiva estable, por un repunte del endeudamiento del grupo y la evolución de sus operaciones en 2011, además de las fuertes necesidades de inversión para financiar proyectos clave.

En una nota, la agencia afirma que, pese a reconocer el carácter no recurrente de algunos de los factores que arrastraron el flujo de caja operativo del grupo en 2011, Repsol-YPF deberá recortar su deuda en los próximos dos o tres años.

La agencia menciona que pese al alza de los precios del gas y del petróleo, la compañía vio sus cuentas afectadas por la caída de la producción motivada por la crisis Libia, las huelgas en su filial argentina YPF y la caída en los márgenes de refinación, así como la supresión de beneficios fiscales para su unidad argentina.

Combinado con un incremento significativo de las inversiones, que fueron un 24% más altas que hace un año, y la adquisición de un 10%de autocartera a la constructora Sacyr, esto resultó en una marcada alza del endeudamiento , señaló a Moody’s en su nota.

La agencia reconoce, sin embargo, progresos para mejorar su base de recursos de hidrocarburos, que le va a permitir cumplir con sus metas de producción a medio plazo, y considera que en el corto plazo la petrolera se beneficiará de la vuelta a la normalidad en la producción en Libia y la entrada en funcionamiento de los pozos de Margarita y Bolivia en Perú.

Entre los factores negativos, Moody’s menciona el incremento de la presión política en la Argentina que podría erosionar la capacidad de la petrolera de cobrar dividendos de su filial YPF.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica

RDS