La reducción de las zonas económicas para fijar los salarios mínimos, la cual se dará en el mes de marzo, ha presionado las negociaciones contractuales, ya que las organizaciones sindicales buscan incrementos superiores a los que pueden otorgar las empresas, indicaron abogados laborales y especialistas en recursos humanos.

Este jueves inician las reuniones en la Comisión de Salarios Mínimos, en las que se discutirá si es posible o no reducir la brecha entre la zona A -que es de 70.10 pesos- y B -de 66.45 pesos-, medida que los representantes del sector patronal vemos poco viable porque implicaría otro aumento de salario , según Juan Carlos de la Vega, socio en el área laboral de Santamarina y Steta.

Según De la Vega, la variable diferente este año es precisamente la definición de los salarios mínimos. Si bien la Conasami determinó un incremento de 4.2% para las dos áreas geográficas; también la Secretaría del Trabajo informó que habrá un ajuste en marzo, en donde se va a tratar de reducir la brecha entre lo que hoy es el salario mínimo de B, al que darán un empujón de 2.6% para reducir esa distancia.

Esto puede generar presión y ser un argumento para que los sindicatos demanden 4.2%, más 2.6% de aumento salarial , dijo.

Asimismo, de la mano de los temas económicos se encuentra una serie de elementos que enrarecen las condiciones para incrementar la productividad y la rentabilidad de las organizaciones, afectando con ello la calidad de vida del ciudadano en general, y por ende, ello trae implicaciones en el ingreso de los trabajadores, comentó Pedro Borda Hartmann, presidente de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh).

Ítalo Morales, abogado laboral de empresa, comentó que no se tiene descartada la posibilidad de que se busque un incremento de emergencia a los salarios, tema que no es posible aplicar, dadas las condiciones de la economía y el impacto que traería para los trabajadores que tienen créditos y deben cubrirlos tomando como referencia el salario mínimo .

Arturo Alcalde, abogado laboral y representante legal de sindicatos, comentó que las negociaciones están ‘calientitas’, hay un escenario confuso, sobre todo porque se vive una transición en la revisión de los salarios que se presenta por los cambios que se esperan en los mínimos .

Las empresas en términos generales están revisando sus salarios con 4.5 y 1% en prestaciones. Las empresas que no tienen salario mínimo no están obligadas a incrementar sus salarios con el mismo porcentaje con el que fueron revisados los salarios mínimos generales en México, informó Ricardo Castro, socio líder de la Práctica Laboral de Baker & McKenzie.

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