Altos funcionarios de Estados Unidos y México comenzaron este martes negociaciones para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del norte (TLCAN) en Washington, DC, sin la presencia de sus contrapartes de Canadá.

Tanto el presidente Donald Trump, como el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, se habían pronunciado a favor de mantener negociaciones separadas en dos vías, con cada uno de los vecinos de Estados Unidos.

Lighthizer y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se reunirán nuevamente este jueves en la capital estadounidense, tras haberlo hecho la semana pasada.

Ésta es la primera serie de reuniones ministeriales y de equipos técnicos entre México y Estados Unidos en Washington, DC, en la que no participan funcionarios canadienses, desde que las negociaciones para renovar el TLCAN comenzaron el 16 de agosto del 2017.

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, dijo el lunes que las conversaciones del TLCAN con México están en una “vía rápida” y que la administración Trump está enfocada en alcanzar un acuerdo, primero con México y luego con Canadá.

“México es intelectualmente el más complicado de los dos, así que si podemos resolver eso, deberíamos ser capaces de cumplir con Canadá”, dijo Ross en el Foro Empresarial Indo-Pacífico de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

Medios canadienses destacaron el martes que el gobierno de su país rechazó la idea de que la administración del primer ministro Justin Trudeau haya sido excluida de las conversaciones y argumentó que no es inusual que dos de los socios del TLCAN realicen discusiones sobre asuntos bilaterales sin el tercer socio en la sala.

El gobierno de Canadá confía en que el TLCAN seguirá siendo un acuerdo trilateral, a pesar de que Trump ha amenazado en el pasado con intentar dividir este pacto comercial en tratados bilaterales.

Se espera que los principales negociadores canadienses se reincorporen a las conversaciones a mediados de agosto, aunque aún no se han programado reuniones.

Trilateralmente, hay puntos de fricción como la llamada cláusula sunset, con la cual el TLCAN terminaría cada cinco años a menos de que las tres partes decidan renovarlo, o los mecanismos de resolución de diferencias.

Con un mayor interés defensivo por parte de México, están cuestiones como los cambios en la metodología para imponer cuotas a frutas de temporada, regulaciones en materia laboral, cupos textiles y reglas de origen en el sector automotriz ligadas a los salarios.

El 25 de julio, la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, se reunió con Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo de México, en la Ciudad de México, tras lo cual ella declaró que esperaba que las negociaciones del TLCAN pudieran alcanzar un nivel más alto.

Más información sobre el TLCAN.

[email protected]