México y Estados Unidos acordaron una regla de origen automotriz que pasará del 62.5 al 75% de contenido regional y que entraría en vigor el primero de enero del 2023, informaron fuentes del sector privado.

En el tema automotriz, México concedió al presidente estadounidense Donald Trump imponer la agenda en el sector, al elevar el contenido regional y nacional en el contenido de un vehículo, lo que permitirá que las inversiones automotrices regresen a Norteamérica.

Como lo había adelantado El Economista, el gobierno mexicano aceptó la petición de EU de que 40% del valor de un auto ligero sea producido en una zona de América del Norte en la que se paguen salarios de más de 16 dólares por hora; mientras que el 45% del valor de las camionetas pick up y los vehículos pesados se fijarían en dichas zonas de altos salarios.

El logro de México en el aumento de contenido regional es el otorgamiento de un periodo de 4 o 5 años para que las empresas automotrices alcancen ajustarse al 75%, que implicará atraer inversiones de empresas asiáticas y europeas a Norteamérica para ser competitivos y con ello eviten pagar aranceles.

“La agenda de Donald Trump en los temas medulares fue la que se impuso, particularmente en el sector automotriz. Estados Unidos acabó cediendo en la cláusula sunset, pero los elemento de contenido regional y nacional, y los salarios sí acabó obteniéndolos como desde el inicio lo pidió”, comentó José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

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