Ante la posición “reacia” de Estados Unidos para modificar su interpretación sobre las reglas de origen de la industria automotriz, los gobiernos de México y Canadá podrían interponer un panel de controversias para defender lo acordado en el marco del T-MEC, de promediar un 75% en las partes esenciales para cumplir con el contenido regional, ya que la posición estadounidense complicaría, aún más la ecuación, sostuvo Eduardo Solís, consultor en comercio exterior, inversión y manufactura de MSquare Consultores.

El expresidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) e integrante del grupo negociador del sector privado mexicano en el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), explicó que la reciente discusión de las reglas de origen en materia automotriz entre los países se debe a que la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR por su sigla en inglés) ha interpretado de manera distinta lo acodado.

“Hay un renglón donde están las partes esenciales de los vehículos. Hay 7 partes esenciales en los autos eléctricos y 6 en combustión, porque se quitan las baterías, y que esas autopartes cumplan en promedio el 75% de contenido regional, algunas pueden estar por arriba o por abajo, pero el promedio de todas es cumplir el 75%, a esto se llama super Core part”, comentó Solís.

En conferencia de prensa sobre México, a un año del T-MEC y el nuevo entorno global, el también integrante de la Comisión Ejecutiva de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) abundó que bajo lo acordado por los negociadores, si se cumple con el 75% en promedio, te permite tomar al 100% el contenido en el vehículo, a lo que se le llama roll up, que es la posibilidad de llevarte el 75%, al 100 por ciento.

Pero, la USTR dice que no hay roll up, que es donde entró la interpretación distinta entre las partes. Aunque, Solís aclaró, nadie tiene esa interpretación, Canadá ni México, ni las armadoras automotrices en el propio Estados Unidos, y todos están por la misma interpretación que se acordó.

De acuerdo con el consultor en comercio exterior, las reglamentaciones uniformes debieron ser más claras, con el objeto de que no hubiera este problema de interpretación. “Si se hubiera puesto, sí se va poder hacer el roll up, el problema es que no está escrito para que le permita al gobierno de México o Canadá defenderse”.

No obstante, no sólo es lo escrito de lo acordado, sino el espíritu de lo acordado, refirió el ex dirigente de la industria automotriz en México, ya que detrás de lo escrito hay acuerdos. Por tanto, durante el proceso del panel de solución de controversias, “seguramente se hablará a los negociadores y a los participantes”, comentó.

“Lo que sigues es que gobierno de México y Canadá le indiquen a Estados Unidos que no está interpretando correctamente y en su caso, lo lleven a un panel, porque hace a la regla más complicada de lo que ya es”, sostuvo Solís.

kg