Aunque no ignoran la actual crisis económica y la inseguridad que vive México, los inversionistas franceses tienen confianza en nuestro país como destino de negocios en el largo plazo, afirma Christophe Lecourtier, director general de Business France.

“La inseguridad y la situación económica actual son aspectos que no se subestiman. Pero esto no altera la confianza (de las empresas francesas) a largo plazo en México y en los mexicanos, y su voluntad de seguir participando en el desarrollo económico y social de este país en el marco de las prioridades del nuevo gobierno”, dijo a El Economista.

Con 550 filiales presentes en México, las empresas francesas representan más de 150,000 empleos; están invirtiendo en casi todos los sectores de actividad, con especial énfasis en áreas innovadoras, como la aeronáutica, el sector automotriz, la movilidad, la energía, la salud, el sector agroalimentario, entre otros.

“Las empresas francesas han estado presentes en México desde hace ya mucho tiempo, algunas durante más de 70 años. Conocen este país; conocen sus ventajas competitivas y su potencial, como su ubicación geoestratégica –al tratarse de un país que abarca Norte y Centroamérica, abierto a Asia y a Europa; su apertura; la calidad del trabajo de los mexicanos, su diversidad y su peso demográfico”, añadió.

De acuerdo con Business France, la agencia para promover el desarrollo internacional de las empresas francesas, 38 de las 40 empresas más grandes de Francia y miembros del Índice Bursátil Francés CAC40 están en México, pero recientemente también se han instalado pequeñas y medianas empresas. En los últimos 10 años, más de 60 empresas han iniciado una actividad comercial en el país.

Este año, Francia fue el país invitado en la Reunión Anual de Industriales de la Confederación de Cámaras Industriales de la República Mexicana (Concamin), que se llevó a cabo la semana pasada, en donde Business France fue un facilitador para convocar a las empresas francesas interesadas en iniciar o ampliar sus negocios en el país.

Lecourtier confirmó el interés de las empresas francesas en participar en áreas como la infraestructura, en donde algunas tienen actividad en proyectos públicos recientes. “Las empresas francesas ya están presentes en México, en particular en los sectores relacionados con la ciudad sostenible y los desafíos de la movilidad del futuro”.

“Una empresa francesa es la que está construyendo la tercera línea de metro en Guadalajara. Varias empresas francesas también gestionan servicios de distribución de agua, gas o de gestión de desechos en muchas ciudades mexicanas, proporcionando a sus clientes mexicanos los procesos más innovadores y la mejor tecnología. Por último, en otro ámbito clave, Francia es el principal actor del sector aeronáutico en México”, comentó.

Sobre este último punto, resalta la participación de una empresa, Aeropuertos de París, en el desarrollo del plan maestro del nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, que se construye en la base militar de Santa Lucía y que al mes pasado tenía ya un avance de 40 por ciento.

Lecourtier puso de relieve que Francia vive actualmente un proceso de “verdadero renacimiento industrial, al cual le hemos puesto una etiqueta: la French Fab”. Esta última, dijo, se basa en la idea de que, cuando algunos consideran a la industria como apegada al pasado, Francia escoge transformarla en una respuesta a los desafíos de la sociedad, del cambio climático y de empleos que atraviesan nuestras sociedades.

“Lo anterior no se quedó a nivel de intención: los primeros resultados están ahí. Desde hace un poco más de tres años, en Francia se reabren más plantas de las que se cierran. Es un gran orgullo para un país moderno con costos elevados como lo es Francia”, aseveró.

En medio de este espíritu, dijo que un eje de trabajo de Business Frances es internacionalizar a sus pequeñas y medianas empresas, que están teniendo un papel relevante en ese “renacimiento industrial” de Francia.

Y citó el caso de la startup Metron, que ofrece una herramienta de inteligencia artificial para analizar el consumo energético de las empresas y optimizarlo, firma que el año pasado abrió una oficina comercial en México y ya tiene actividad teniendo como clientes a otras empresas francesas ya establecidas en el país.

“Business France tiene así el rol de estar lo más cerca posible de los empresarios mexicanos, para identificar sus necesidades y poner a su disposición las últimas soluciones francesas”, dijo.

octavio.amador@eleconomista.mx