México cayó dos posiciones, de la 44 a la 46, en el Índice de Competitividad Global 2018 (ICG 4.0), difundido este martes por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

El indicador evalúa los factores que determinan la productividad de un país, en el marco de la 4ª Revolución Industrial (con énfasis en temas de capital social, preparación para el futuro, negocios disruptivos, la apertura de comercio de servicios, la deuda, entre otros).

La Secretaría de Economía de México informó que ICG 4.0 no es comparable con los reportes publicados con la metodología anterior (de 2006 a 2017).

El nuevo Índice se compone de 98 variables y la calificación final se integra en 70% a partir de datos duros, los cuales anteriormente representaban apenas el 30% de las variables analizadas.

México se situó en el lugar 46 en 2018, entre 140 países analizados, con una calificación de 64.60 (en el rango de 0 a 100), lo que representa un aumento de 0.46 puntos con respecto a 2017.

Bajo la nueva metodología, México cambia de la cuarta a la segunda posición en América Latina, sólo por debajo de Chile, superando a Costa Rica y Panamá.

En comparación con el bloque BRIC, pasó del cuarto al tercer lugar, por encima de India y Brasil. El nuevo ranking está encabezado por Estados Unidos, Singapur y Alemania.

De acuerdo al análisis del WEF, la principal fortaleza de México se registra en el tamaño de mercado, ya que es una de las economías más grandes del mundo en términos de producción, comercio y población. Presenta también un alto grado de estabilidad macroeconómica, debido a una reducción en la relación deuda pública/PIB al pasar de 46.04% en 2017 a 45.53% en 2018. Además, exhibe gran dinamismo en los negocios, asociado a un marco regulatorio adecuado.

El organismo resalta que la principal debilidad para el país sigue siendo el tema de Instituciones, debido a la percepción acerca del crimen organizado y de los servicios policíacos, así como a una elevada tasa de homicidios (19.3 por cada 100,000 habitantes).

En el mercado laboral, se identifica un desafío en términos del incumplimiento de los derechos de los trabajadores y de una elevada tasa impositiva laboral. México sigue asimismo rezagado en el rubro de educación, principalmente en la habilidad para enseñar a pensar y razonar.

Asimismo, el WEF destaca que la competitividad de América Latina sigue siendo frágil y podría verse amenazada por una serie de factores, como el proteccionismo comercial y la incertidumbre política a raíz de las elecciones en las mayores economías de la región. La inseguridad y la debilidad de las instituciones representan dos de los principales desafíos para la mayoría de los países.

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