No debe preocupar el cambio en los programas sociales que está viviendo México. Es normal y hay que tomar en cuenta que, en este país, en América Latina, hay mucha capacidad de innovación en lo social. México ha sido un innovador y está siempre a la vanguardia en programas sociales”, dice Luis Alberto Moreno Mejía, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Es verdad que se trata de programas que tuvieron evaluaciones muy positivas, como Oportunidades-Progresa, pero eso no significa que se les pueda mantener indefinidamente”, explica el funcionario del banco de desarrollo: “Existe la necesidad de renovar, porque las sociedades cambian. Nosotros coincidimos con el presidente López Obrador en que los programas de corte social deben evolucionar. Hay nuevos retos que requieren nuevas formas de abordarlos, por ejemplo, la migración, el cambio climático, la incorporación de los jóvenes en el mercado laboral. Reitero que aquí la capacidad de innovación en lo social es comparable a la capacidad de innovación tecnológica que tienen algunos países asiáticos”.

El BID cumple 60 años y en México lo celebró con un evento dedicado a la inclusión social y el empoderamiento de la mujer. “Son temas obligados en nuestros países, por los rezagos, pero también por las oportunidades que podrían generar, en materia de prosperidad y justicia”.

Luis Alberto Moreno pone las seis décadas de vida del banco en perspectiva “ver todo lo que ha pasado en ese tiempo es útil para sacudirnos algo del pesimismo que a veces tenemos. América Latina ha cambiado muchísimo: la esperanza de vida ha crecido, pasamos de ser sociedades rurales a urbanas, desarrollamos grandes industrias, grandes ciudades... los retos al futuro son enormes. Para un banco multilateral de desarrollo, como el BID, genera oportunidades: tenemos recursos financieros y conocimientos”.

El BID trabaja en tres ejes: desarrollo del capital humano, infraestructura y gestión fiscal y atención a algunos proyectos del sector privado. “Los recursos financieros son como una commodity, la diferencia la hacen nuestra experiencia y nuestros conocimientos, en particular nuestros conocimientos sobre la región. Nosotros hemos tratado de que los países sientan como suyo al BID. Somos la voz de 48 países y es natural que vaya cambiando”.

¿Cómo podría México detonar la inversión?: “es clave aprender de la experiencia internacional. Los países que han conseguido altas tasas de inversión, como los asiáticos, son también países que han alcanzado tasas muy altas de ahorro, superiores 30% del PIB. Estamos hablando de ahorro de largo plazo y éste se consigue con sistemas de pensiones, acompañadas de políticas fiscales que desincentiven la informalidad, advirtió.

La inversión pública física es una herramienta que, con frecuencia, está en el origen. Es el primer paso “la inversión pública suele regar, hacer que fluya y baje la inversión hacia otros segmentos, incentivando la participación privada que favorece al crecimiento económico”. La suma de la inversión pública y la privada es clave, para cerrar la brecha de crecimiento económico y desarrollo, que prevalece en México y en América Latina, aseveró.

En la conversación, es inevitable tocar el tema de la corrupción, “imposible saber cuánto pierden nuestros países con la corrupción, lo que sí sabemos es que destruye la confianza en el Estado y en las instituciones y al hacerlo producen un enorme daño en nuestras sociedades”, dice Moreno Mejía. La exigencia de combatirla está en México, lo mismo que en toda América Latina, explica el máximo directivo del banco multilateral, “respecto a otros momentos, la gran diferencia es que esta exigencia ha tomado las calles y se ha vuelto masiva (...) hay mucho por hacer en el sistema judicial, en la administración de la justicia. También en el uso de tecnologías tipo blockchain. En el BID hemos trabajado algunos proyectos en ambos frentes”.

La migración aparece una y otra vez: “es un fenómeno que no se conoce lo suficiente. No es nuevo, pero sí son nuevas muchas de las cosas que están pasando ahora. Cada país de América Latina lo está viviendo de forma muy diferente. Los centroamericanos viven la crisis de Nicaragua. Son muchos más los mexicanos que se regresan al país, que los que cruzan. hoy en día, México se ha convertido en un país de tránsito y paso más que de origen de cruces. Y sí, estamos trabajando para apoyar directamente a los estados receptores de migrantes, los que están albergándolos. Queremos otorgar alguna línea de crédito que fundamentalmente ayude a las ciudades que reciben migrantes, pero que reconozca las diferencias. No es lo mismo Tapachula que Ciudad Juárez”.

[email protected]