México exportó productos a Estados Unidos por un valor de 169,322 millones de dólares de enero a junio del 2018, lo que reflejó un alza interanual de 9.1% y un récord para un periodo igual, informó el viernes el Departamento de Comercio estadounidense.

Las exportaciones de China a ese mismo mercado escalaron 8.6% en la primera mitad del año, mientras que las de Canadá se incrementaron 6.5 por ciento.

México y Canadá renegocian con su vecino común el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) desde agosto del 2017, mientras que China enfrenta una guerra comercial con Estados Unidos.

En los primeros semestres de cada año, México ha mantenido su participación, de 13.7%, en el total de importaciones estadounidenses de mercancías, del 2016 al 2018.

Los principales productos mexicanos exportados a Estados Unidos son los automotrices (vehículos ensamblados y autopartes), la maquinaria y equipo eléctrico y electrónico, productos agropecuarios, combustibles minerales, equipos ópticos y dispositivos médicos.

Desde una perspectiva general, las relaciones entre Estados Unidos y México siguen siendo relativamente fuertes, pero las tensiones periódicas han surgido desde enero del 2017. En los últimos años, ambos países han priorizado el fortalecimiento de los vínculos económicos, en particular la cooperación energética, la prohibición de la migración ilegal desde América Central y la lucha contra el tráfico de drogas.

Las importaciones mexicanas de productos estadounidenses totalizaron 131,283 millones de dólares de enero a junio, un avance de 10.26% a tasa anual y un máximo histórico también.

México registró un superávit comercial de 38,039 millones de dólares en la primera mitad del año con Estados Unidos, en tanto que el saldo favorable para China fue de 185,721 millones; el de Canadá, de 8,078 millones. En la tercera y cuarta posición en esta misma relación quedaron Japón (34,625 millones) y Alemania (32,956 millones).

Entre otros aspectos relevantes en su relación bilateral, en enero del 2017, la afirmación del presidente Donald Trump de que México debería pagar por un muro fronterizo al que éste se ha opuesto consistentemente llevó al presidente Enrique Peña Nieto a cancelar una visita a la Casa Blanca.

Aunque el gobierno mexicano continúa rechazando el pago del muro fronterizo y está preocupado por el futuro de la iniciativa de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que ha protegido a unos 550,000 mexicanos de la deportación desde el 2014, los esfuerzos bilaterales de seguridad y gestión de la migración continúan.

Trump ha hecho de la renegociación del TLCAN una prioridad inicial prominente de su gobierno. Lo ha considerado como el “peor acuerdo comercial jamás firmado por Estados Unidos” y ha declarado que puede tratar de retirar a su país del mismo.

El presidente Trump se ha enfocado en el déficit comercial con México como una de las principales razones de su crítica. Muchos economistas, sin embargo, afirman que el déficit comercial es el producto de la política macroeconómica de Estados Unidos y que los tratados de libre comercio probablemente afecten la composición del comercio, pero tienen poco impacto en el déficit comercial.