Además de los retos que plantean sus ambiciosas metas para levantar la producción de petróleo crudo, Petróleos Mexicanos (Pemex) también se enfrenta a un mercado interno que cada vez le regatea más.

Durante el segundo trimestre del año, la petrolera hiló 13 trimestres a la baja en su volumen de venta de petrolíferos, de manera coincidente con la entrada en vigor del nuevo régimen de precios de los combustibles, pero también con el rompimiento del monopolio de Pemex en importación y comercialización de los carburantes.

La venta de petrolíferos representa en promedio 94% del valor de las ventas nacionales de la estatal petrolera. Las ventas locales representan, a su vez, casi 60% de la facturación de la petrolera, mientras que el resto corresponde a los ingresos por exportación de petróleo crudo. En volumen, las ventas de petrolíferos constan en tres cuartas partes de gasolina y diésel. El incremento de precios al público de estos productos a partir del 2016 —que benefició a Pemex al reconocérsele un margen por distribución— contribuyó a compensar los menores volúmenes de venta, pero ese efecto comenzó a diluirse este año, cuando los precios de la gasolina y el diésel han entrado en una fase de estabilidad tras dos años de incrementos.

En el segundo cuarto del 2019, estas ventas se situaron en 1.424 millones de barriles diarios, con lo que se redujeron 6.4% en contraste con el mismo lapso del año anterior. En comparación con el mismo periodo del 2012, el volumen de ventas internas se ha contraído en 22%, indica la estatal en sus reportes trimestrales, mientras que, en contraste con el segundo cuarto del 2016, en que las caídas han sido constantes, la reducción es de 13%, con lo que vende 217,000 barriles diarios menos.

La libre importación de combustibles en el país inició de forma legal el primero de enero del 2016, aunque comenzó a operar a partir de que se otorgó el primer permiso el primero de abril de ese año. Desde entonces, las mayores caídas anuales de las ventas internas de petrolíferos de Pemex en un trimestre se observaron en el tercer cuarto del 2016, cuando la reducción fue de 7.8%, así como en el último trimestre del año pasado, en que bajaron 11.2 por ciento.

En tanto, de un promedio de 45% de participación de las gasolinas en el volumen de ventas internas de petrolíferos entre el primer trimestre del 2012 y el mismo lapso del 2016, esta participación aumentó a 51% a partir de entonces. Destaca que en el último trimestre del año pasado y en lo que va del 2019, se ha observado la mayor participación promedio de gasolinas en el volumen de ventas totales de petrolíferos, que ha sido de entre 52% y 53 por ciento. Sin embargo, los precios de los combustibles han mitigado que exista la misma reducción en el valor de las ventas internas de petrolíferos, pero de cualquier forma se registran caídas importantes en algunos periodos, como en el segundo cuarto del 2016, cuando cayeron 21% de forma anual, o en el tercer trimestre de ese año, en el que la reducción fue de 18.3 por ciento.

Hasta la primera mitad de este año hubo estabilidad con ligeras alzas en los precios de los combustibles, de modo que en el primer cuarto del año el valor de las ventas internas se redujo 16.3% de forma anual, mientras que en el segundo trimestre de este año cayó 14.4%, ubicándose en 217,573 millones de pesos.

Aumenta competencia

Aunque la Secretaría de Energía no reporta de forma separada la comercialización de combustibles de Pemex y de privados, en su reporte de la primera mitad del año, la estatal informó que en estaciones de servicio la marca Pemex perdió 15% del mercado en comparación con el mismo periodo de tiempo en el 2018, teniendo en operación bajo su marca 9,161 estaciones de servicio de la 11,945 que trabajan en la república mexicana.

De acuerdo con la empresa, del total que se encuentran en operación bajo la Franquicia Pemex 9,116 son propiedad privada operando como franquicia y 45 son propiedad de la empresa. Hasta la fecha, la marca Pemex ha perdido 23.31% del mercado frente a las marcas privadas que llegaron al país tras la apertura del mercado gasolinero, que inició tras las importaciones, el 1 de enero del 2017.

Por otra parte, sobresale que la importación de Pemex, que hasta diciembre del 2017 era de 100% del consumo de gasolinas, se ha reducido a 89% que son 498,569 barriles diarios al mes de marzo. Con ello, un promedio de 61,620 barriles diarios llega al país mediante importaciones.

En el caso del diésel, 184,600 barriles diarios, que es 71% de las compras al exterior, corresponden a las que realiza Pemex principalmente en mercados estadounidenses, mientras que 75,400 barriles por día ya corresponden a las importaciones de privados sin la participación de la estatal.

En su reporte del segundo trimestre, Pemex reconoció “una disminución en los volúmenes de venta de estos combustibles, debido a la pérdida de mercado dada la entrada de nuevos competidores”.

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