En septiembre, la normalización paulatina de las actividades económicas tras la tercera ola de Covid-19 mejoró el panorama del consumo privado en México, que durante dicho mes se expandió 0.9% mensual luego de tres meses de caídas y estancamiento.

El avance estuvo impulsado principalmente por el sector servicios, en medio del levantamiento de restricciones para la operación de negocios como restaurantes, bares, centros de entretenimiento, entre otros, pues el consumo de servicios creció 0.9%, dinámica que superó al renglón de consumo de bienes locales, que se expandió 0.4%, de acuerdo con datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

“El alza del mes estuvo motivada principalmente por el consumo de servicios (+0.9% m/m), que se beneficiaron de la reducción de las cifras de contagios y mortalidad por Covid-19, sobre todo a partir de la segunda mitad del mes”, comentó en un reporte Marcos Arias, analista del Grupo Financiero Monex. Por su parte, el consumo de bienes importados se contrajo 0.1%, aunque este descenso fue inferior al de 3.5% observado en agosto.

En términos de niveles a partir de cifras desestacionalizadas, el consumo de los hogares durante septiembre fue el más alto desde febrero del 2020, previo al inicio de los confinamientos para frenar la propagación del Covid-19.

Desde otra óptica, el consumo del mes fue 2.1% inferior al observado durante septiembre del 2019 –previo a la pandemia–, aunque esta comparación bianual es la menor que se haya observado en lo que va del año, lo que indica que el indicador se acerca a su nivel prepandémico, aunque lentamente.

De forma acumulada, de enero a octubre el consumo de los hogares ha sido 8.7% superior al del mismo período del 2020, pero 4.5% menor al del mismo lapso del 2019.

Para el último trimestre del año se prevé que el consumo se mantenga en una senda de mejora, pero esta seguiría siendo débil por factores como el alza en la inflación –que se ha acelerado en los últimos meses– y a los desafíos que plantea la nueva variante del Covid-19. “Con el progreso en la vacunación y la baja en contagios, y al tiempo que el empleo siga avanzando, estimamos que la variable podría exhibir una mejora adicional al final del año. Sin embargo, dicha mejora será limitada, pues la recuperación del empleo es todavía incompleta y la inflación seguirá deteriorando el poder adquisitivo, mientras que no se descarta una nueva ola de contagios”, comentó Ángel Huerta, analista del Banco Ve por Más.

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