Pese a que han mejorado los datos más recientes de la actividad económica en México, persisten los obstáculos internos que pueden limitar el crecimiento, por lo que el gobierno debe buscar esquemas que permitan imprimir la huella de sus prioridades pero sin cerrar actividades productivas o la entrada de la participación privada o disuadir la inversión, consideró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

En su Análisis Económico Ejecutivo, el CEESP recordó que el FMI corrigió su pronóstico del crecimiento de México de 4.3% a 5.0% para este año; además de que los indicadores de confianza, tanto del consumidor como empresarial mantienen avances mensuales que reflejan un mayor optimismo, o más bien un menor pesimismo.

“El dinamismo de la economía de los Estados Unidos que se ha visto, más la aceleración reciente del proceso de vacunación puede, sin duda, impactar positivamente en el consumo y la actividad económica con una derrama a nuestro país”. Sin embargo, el CEESP señaló obstáculos internos pueden limitar el crecimiento: el bajo ritmo del proceso de vacunación, la reducida inversión y la falta de dinamismo del consumo. “Siguen llegando vacunas al país. Hasta el 5 de abril se han recibido 15.2 millones de vacunas, de las cuales se han aplicado 9.3 millones. No obstante, el ritmo de aplicación es bajo”.

Para el CEESP, otro obstáculo para la reactivación económica del país, quizá el más importante, es que se mantiene un elevado nivel de incertidumbre generado por las propuestas y políticas económicas del Gobierno y su partido. Esto, al grado de que parecería que el objetivo fuese disuadir la inversión en vez de facilitarla. Por lo que urgió a que éstas dejen de ser disuasivas para la inversión pues no se justifica cerrar las actividades.

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