La posible ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es una oportunidad de crecimiento para las pequeñas y medianas empresas (pymes) involucradas en los rubros en los que tendrá impacto el acuerdo, así como para las organizaciones que les dan financiamiento, ya sea vía factoraje o crédito directo, indicó Edmundo Montaño, director general de Drip Capital.

En entrevista, el directivo de la entidad dedicada al factoraje hacia pymes comentó que una vez que se ratifique el acuerdo, posiblemente los proveedores, específicamente de la industria automotriz, tengan un área de oportunidad de crecimiento; sin embargo, se debe acompañar con financiamiento de acuerdo con su realidad.

“El acuerdo brinda certidumbre a las empresas exportadoras mexicanas al menos en el corto y mediano plazos. Siendo que Estados Unidos y Canadá son nuestros principales socios comerciales, al grado que 80% de nuestras exportaciones se va a ambos destinos, es importante saber que ya se está ratificando el tratado y las empresas que exportaban a estos mercados van a poder seguir haciéndolo”, declaró Montaño.

La semana pasada, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el proyecto de ley para implementar el T-MEC, por lo que ahora debe ser ratificado por el senado estadounidense.

En este contexto, Montaño comentó que, una vez ratificado el acuerdo, será necesario que los proveedores relacionados con exportaciones, principalmente pymes, tengan mecanismos de financiamiento adecuados para poder aprovechar el área de oportunidad que representa el tratado.

“Estas pymes van a necesitar crecer, no sólo en su volumen, sino en su inversión hacia dentro (…) van a necesitar dos tipos de financiamiento: financiamiento al capital de trabajo, para ser capaces de soportar mayores ventas, y un financiamiento de capital a largo plazo para poder invertir en maquinaria y desarrollo en su planta, procesos”, comentó Montaño.

El directivo de Drip Capital comentó que en la actualidad las pymes enfrentan varios retos para su crecimiento, por ejemplo, los trámites que se requieren para ser sujetos de crédito por parte de los bancos, además de que el préstamo sea adecuado a sus necesidades.

“Muchas pymes afirman que su reto número uno para crecer, y capturar esta oportunidad que se viene, es el financiamiento, el acceso a capital, el cual hoy en día les es complicado acceder, pues los requisitos que piden los bancos son estrictos”, explicó el directivo de Drip Capital.

Factoraje, una oportunidad

Montaño indicó que, en este marco, el factoraje puede ser un mecanismo de oportunidad para las pymes que requieren capital para continuar con su producción dentro del rubro exportador, específicamente, en el sector automotriz.

“Por ejemplo, para los proveedores de la industria automotriz, a ellos las armadoras les están pagando a 120 días o más, soportar un periodo de crédito como éste es muy difícil para una pyme, con el factoraje se pueden financiar para capital de trabajo de forma inmediata”, indicó.

El factoraje es un mecanismo por el cual una empresa vende facturas, que representa un compromiso de pago, con el fin de obtener liquidez de forma inmediata y no se espera a la liquidación total de la factura. Durante este 2019, Drip Capital contó con una cartera de 50 clientes, los cuales representaron financiamiento por 30 millones de dólares de puro factoraje. Con la ratificación del T-MEC, la empresa prevé multiplicar por 10 su número de clientes.

“Lo que nos permite crecer es que podemos financiar el mismo día que se solicita, nuestro proceso automatiza la calificación y evaluación de un cliente. Estamos listos para absorber mayor volumen de financiamiento en México”, comentó Montaño.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx