Las marcas que busquen prevalecer con los años y tener un impacto favorable en el entorno, deberán tener alma, algo que vaya más allá de los productos, es decir, basadas en un propósito, afirmaron especialistas durante el Foro Growth 2019 de Entrepreneur.

“Una marca con alma es una compañía creada para predominar, que si desaparece genera dolor y tristeza para todos. Es una que desde su fundación, antes de hablar de un producto, se habló de un propósito y el producto fue consecuencia de eso”, afirmó Hans Werner, CEO de Natura México durante el primer round del ring de innovación llevado a cabo en el evento.

Por su parte, Jorge Saldivar, director de negocios de BC&B Law&Business, coincidió en que el alma de las marcas, es lo que las distingue del plano material, de lo cotidiano y que no se enfoca sólo en el producto, va mucho más allá, de la forma de conectar con el consumidor que en la actualidad está más sensibilizado por el entorno y todo lo que conlleva producir lo que se consume.

Tras tomar energía para el segundo round, Hans Werner indicó que para tener una marca con alma, primero, se requiere un emprendedor con alma, que en su caso, fue un líder que entendió que a través del maquillaje, se pueden hacer felices a las personas y de una forma responsable con el entorno.

Detalló que elementos que hacen a Natura una marca con alma, son tres: prosperidad, propósito y pertenencia.

 

La prosperidad se basa en hacer dinero que permita el crecimiento de todos en la organización, como las familias que venden a través de los catálogos y que pueden dar una mejor calidad de vida a sus familias.

El propósito es hacer cambios en el entorno y adelantarse a las tendencias. La pertenencia tiene que ver con hacer sentir a todos parte de la marca, dar asesorías y ayudar al crecimiento.

“Juntando estos elementos, uno puede construir una compañía dura con el tiempo como nosotros que cumplimos apenas 50 años y vamos por más”.

Una de sus estrategias de propósito y prosperidad es trabajar con comunidades de Brasil para la compra de insumos utilizados en sus productos.

Ellos compran 30% de la producción para que las comunidades vendan por sus diferentes medios, su 70% restante y tengan mejor rendimiento de ganancias. Además de ayudar a las personas, se da a conocer la historia detrás de cada artículo donde se tienen prácticas justas de comercio. “El público quiere productos que tengan historia detrás”.

Para Jorge Saldivar, lo importante es entender los intereses de los consumidores, si es por el mundo, la ecología, diversidad, empoderar ciertos grupos, entre otros. Hay que buscar cómo acercarse a través de esto.

Para finalizar el ring, Werner apuntó que las marcas que tengan alma, podrán tener mejor crecimiento y mayor vida, así como fidelidad de los clientes.

“Conforme la gente se va enterando cómo trabajas, eso se repercute en ventas. No se trata de ‘quiero vender y luego veo qué vender’. Lealtad, fidelidad y ventas son repercusión de una marca con alma”.

Saldivar indicó que la marca tendrá mayor impacto, además que el público estará dispuesto a pagar más si realmente se tiene responsabilidad en el negocio. Asimismo, los empleados tendrán mayor compromiso al laborar en una empresa con sentido.

“Permite cobrar más de acuerdo al esfuerzo de tener una marca sustentable, es decir, el consumidor está dispuesto a pagar más. Encuestas han revelado que 66% de los millennials está dispuesto a pagar más por una marca sustentable”, dijo Saldivar.