El primer caso de coronavirus en Brasil intensificó las alarmas en la Argentina, dada la influencia del país vecino en el comercio exterior como mayor receptor de exportaciones locales.

Sumado a la creciente cantidad de muertes en Europa y a la profundización de la crisis en China, la epidemia comienza a poner en riesgo cada vez más destinos de exportaciones argentinas.

La confirmación del caso de São Paulo encendió las alertas en el sector exportador, ya que el país vecino es el principal proveedor de dólares para la economía local. En enero se concretaron ventas por 697 millones de dólares, 15% del total exportado.

Si bien los envíos cayeron en diciembre y el mes pasado, Argentina logró más de 200 millones de dólares de superávit comercial en estos dos meses, según datos del Intercambio Comercial Argentino que el Instituto de Estadísticas y Censos publicó el viernes pasado.

Además, las dos primeras muertes en Francia, la decena de víctimas fatales en Italia y la aparición de nuevos casos en España suma preocupaciones al sector, dados los riesgos de propagación por el elevadísimo flujo de migración interna en la eurozona si el virus se agravara y la importancia del bloque dentro del comercio exterior doméstico: Argentina exportó 448 millones de dólares en enero y más de 8,800 millones de dólares durante todo el año pasado.

El coronavirus puede afectar al comercio exterior argentino en varias dimensiones. Como China es el principal comprador de materias primas a nivel mundial, la caída de la demanda oprime no sólo el volumen de envíos argentinos, sino también los precios internacionales.

Si bien los envíos a China en general crecieron más de 6% interanual en enero, las exportaciones de productos primarios cayeron más de 30% a 66 millones de dólares, pero el desplome fue sobrecompensado por las manufacturas de origen agropecuario que subieron 34% a 201 millones de dólares. De las ventas a China, 95% provienen de estos dos rubros.

En cuanto a precios, el valor de la tonelada de soya cayó 10% en lo que va del año, de 350 a 321.6 dólares. La calificadora de riesgo Moody’s coincidió en el doble efecto que la menor demanda china genera sobre las materias primas. “Las economías emergentes, especialmente en América Latina y África, que dependen de la producción de productos básicos para su subsistencia, se verán afectadas”, destacó en un comunicado.

Además, las restricciones logísticas que se toman para prevenir la propagación del virus, también pueden golpear a la industria argentina que requiere insumos del gigante asiático. China cerró transportes y puertos, que impide que Argentina se abastezca de insumos provenientes del país asiático, por ejemplo, la producción de electrónicos.

Las importaciones desde el gigante asiático cayeron en enero 7.4% hasta 750 millones de dólares, en especial en el rubro de piezas para bienes de capital.