La Cámara de Industrias Asociadas de Bebidas Alcohólicas de Colombia, anunció su intención de solicitar al Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) la suspensión de la Resolución 3099 del 2018, que estableció la base gravable (precio sin impuestos) para el precio de venta de los licores, que ha generado altos aumentos en dicho rubro.

Según comenta la institución, el incremento en los precios asciende a 50% en los casos más bajos, aunque pueden llegar a subir 400% en los escenarios más conflictivos, según informó la organización a través de un comunicado.

Para la asociación, la metodología utilizada en esta oportunidad por el DANE para calcular la base gravable no sólo demuestra inexperiencia, sino que también denota “desconocimiento del funcionamiento de la industria”. Además de la solicitud de suspensión a la medida, la institución también pidió una reunión urgente con el director del DANE, Juan Daniel Oviedo, en una mesa conjunta con la industria en general para llegar a una solución “que dé cumplimiento a la ley sin detrimento de ninguno de los actores”.

Asimismo, la empresa detalló que una de las consecuencias más notorias del aumento en los precios de vinos y licores es el incremento de consumo ilegal de alcohol, factor que ha provocado la pérdida de 647 millones de pesos (206,338 dólares) en las arcas del país.

Nueva metodología

Con la Ley de Financiamiento, aprobada el pasado 19 de diciembre por el Congreso de la República, el precio de los licores se incrementaría, debido a los impuestos que tendrán que pagar los colombianos a partir de este año.

A escasos días de terminar el 2018, el DANE expidió una resolución en la que fijó la base gravable de cada una de las bebidas alcohólicas que se comercializan en Colombia, tal y como lo debe hacer cada año.

La diferencia esta vez tiene que ver con que el gobierno estrenó una nueva metodología para calcular el impuesto ad valorem (específico) de estos bienes, que en algunos valores supera en 130% a los del año pasado. Esto implica un golpe duro al bolsillo de los colombianos, quienes tendrían que pagar más por estas bebidas a partir de marzo.

Juan Alberto Castro, director de la Asociación Colombiana de Empresas Licores (Acil), aseguró: “Creía que el DANE podría hacer bien la tarea, pero ellos subcontrataron a terceros para hacer encuestas y, en últimas, pusieron unos precios base que en algunos casos son superiores a los que se ven en grandes cadenas, que ya incluyen los impuestos”. Según la norma, los precios se establecieron según la clasificación de la bebida. De igual manera, “se tuvo en cuenta la empresa que fabrica el licor, la presentación al público, los grados de alcohol y la diversidad de sabores”, comentó Oviedo. La Acil ve con preocupación el panorama del alza en los licores, ya que considera que “estas medidas podrían poner en jaque la economía del sector y de manera directa promover el contrabando y la ilegalidad. Los colombianos no van a reducir el consumo de licor, simplemente buscarán maneras más económicas de obtenerlo”, argumentó la organización a través de un vocero oficial.

En Colombia, la industria licorera debe pagar un impuesto al consumo por cada grado de alcohol, el cual varía entre 11 y 40 por ciento. Adicional a esto, 25% del precio que establece el DANE y un Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 5 por ciento. Con esta Resolución, el IVA dejaría de ser monofásico y pasaría a ser plurifásico. (Con información de La República)