A medida que el Internet de las cosas (IoT) y otras aplicaciones digitales mejoradas se convierten en uso cotidiano, el tráfico de Internet está aumentando rápidamente y la pandemia de Covid-19 también ha acelerado esa tendencia, estos son algunos de los argumentos del white paper “Digital Economy and Climate Impact”, desarrollado por Sustainability Research Institute (Instituto de Investigaciones sobre Sostenibilidad) de Schneider Electric.

El estudio busca determinar las previsiones sobre el impacto del desarrollo actual del sector de TI sobre la demanda de energía y las emisiones de carbono, aunque considera que hace falta un marco de medición estandarizado. 

“Este análisis determina que se espera que la demanda de electricidad relacionada con el sector de TI aumente en casi un 50% para 2030 (en comparación con 2020), un aumento similar a las proyecciones actuales disponibles de sistemas de aire acondicionado en edificios, y el doble de las de la electrificación de la movilidad”, comentó Tania Kalinka Cerda, vicepresidenta de Marketing y Ventas Internas para México y Centroamérica deSchneider Electric en entrevista con El Economista.

“Este cambio que se tiene en el ambiente, en la economía, en términos de crecimiento de la digitalización y la forma de cómo está impactando en el día a día, para que podamos desarrollar más negocios, para que la sociedad pueda seguir avanzando y para poder continuar siendo operativos, el dilema que trae consigo a través del uso de la energía, justamente para contribuir a un medioambiente sustentable y con menor impacto”, mencionó.

“En el estudio nos enfocamos a entender el impacto que había tenido la digitalización del 2019 al 2020 y ahora 2021, y en ese contexto lo que detectamos justamente que la adopción digital creció enormemente y parte de ello, lo podemos ver con las reuniones virtuales, por ejemplo Zoom, que incrementaron de 10 millones que se tenían a diciembre del 2019 a 200 millones en marzo del 2020”. 

Estimaciones

El tema digital se adoptó de una manera acelerada, por parte de particulares pero también por la parte industrial, así lo dijo Tania Kalinka. 

La estimación que lanzaSchneider Electric de 220 TW/h que se tenían en 2020 hacia el 2030 se estima al menos un 50% de crecimiento en el uso de energía a partir de la parte digital al llegar a más de 3,200 TW/h esto representa un crecimiento anual del 5% año con año”.

A medida que el sistema eléctrico se descarbonice, las emisiones no aumentarían más de 26% en ese momento. Además, dado que los grandes operadores de TI se han comprometido firmementedescarbonizar sus operaciones, mientras que representan la mayor parte del aumento esperadoen la demanda de electricidad, el informe encuentra que el aumento de las emisiones del sector de TIpodría neutralizarse para 2030. De hecho, el sector de las TI todavía representaría menos de 3% de las emisiones totales relacionadas con la energía para entonces.

El análisis pone fin a las preocupaciones pasadas de un aumento "fuera de control" de emisiones derivadas de las tecnologías digitales. “Mitigar el aumento de las emisiones de CO2 en el sector de TI requerirá esfuerzos continuos en lograr eficiencias en los aspectos de TI y energía, a nivel de componentes y sistemas, tanto para operaciones como para emisiones incorporadas”, según el estudio.

“El reto es cómo podemos tener un uso que no frene el desarrollo económico ni el desarrollo social, porque la tecnología está siendo utilizada para estos dos ejes y que genere el menor desperdicio posible, porque no hay energía desaprovechada si es una energía que se usa de manera eficiente”, concluyó Kalinka.

patricia.ortega@eleconomista.mx