El gigante petrolero británico BP y el banco NatWest van a cambiar en profundidad la manera de trabajar de sus asalariados a raíz de la pandemia, dando más opciones al teletrabajo, anunciaron este miércoles.

Tras el éxito del teletrabajo durante la pandemia del coronavirus, BP pretende introducir una forma de actividad más híbrida entre trabajar en casa y presencial, anunció el miércoles un portavoz del grupo en una declaración enviada a la AFP.

"Ahora que salimos de la pandemia, vamos a adoptar una forma de trabajar más híbrida, conservando algunas lecciones aprendidas durante estos últimos tiempos", explicó.

Esta reflexión coincide con la profunda reestructuración emprendida por BP para hacer sus actividades más amistosas con el medio ambiente y adaptarse a la crisis del mercado petrolero, con una reducción de los costes y 10,000 supresiones de empleo previstas.

Los puestos de trabajo se compartirán y no serán ocupados hasta ahora por una sola persona. BP quiere introducir mayor flexibilidad en las reuniones, que en los últimos meses se han sido mayoritariamente telemáticas.

Estas nuevas formas de trabajo van a suponer cambios en la manera en que el grupo gestiona las diferentes sedes, aunque conservará las oficinas que acaba de alquilar en Canary Wharf, barrio de negocios al este de Londres.

Por el momento, como hace desde marzo, BP sigue aconsejando a su personal que siga trabajando desde casa. El grupo tiene 70,000 empleados en el mundo. De ellos 30,000 trabajan en las plantas de explotación, en plantas petroquímicas o con clientes, por lo que no se verán afectados por los cambios, que sin embargo, incumbirán al 25% de los 40,000 asalariados restantes, en su mayoría oficinistas.

Por su parte, otro de los grandes británicos, el banco NatWest (ex-RBS) informó recientemente que la mayoría de sus empleados trabajarán en casa hasta 2021.

De hecho, el miércoles anunció que abandonará uno de los edificios que ocupa en Londres, el de Regents House, en el barrio norte de la City. 

En tiempos normales, estos locales acogen a unos 3,500 empleados del banco, y a partir de ahora trabajarán en otras dos sedes de Londres, una vez que vuelvan a las oficinas en 2021.

"Los hábitos de trabajo habían evolucionado antes de la pandemia del coronavirus. Hemos revisado nuestra estrategia sobre los locales de Londres para reflejar mejor la manera en la que trabajaremos en el futuro", subrayó un portavoz del banco.

Cada vez más empresas podrían verse tentadas a reducir los espacios de oficina, para ahorrar costos y preservar sus finanzas maltrechas por la pandemia.

Por el momento, la mayoría de los grandes grupos en los barrios de negocios de Londres siguen aconsejando a sus trabajadores que hagan teletrabajo.

Aunque se espera que mucha gente vuelva a trabajar a sus empresas en septiembre, la vuelta a la normalidad no se espera antes de 2021, aunque la amenaza de una segunda ola sigue presente.