El millar de grandes empresarios y directivos reunidos en el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) en España considera imprescindible para recuperar la confianza tras la crisis que causó la pandemia del coronavirus que el Gobierno haga “reformas estructurales de calado y acuerdos políticos”.

Es más, el 53% piensa que no recuperará los niveles de facturación previos a la crisis hasta el primer o segundo trimestre de 2022.

Estos son los resultados de la encuesta que hizo la entidad empresarial entre sus asociados, en el transcurso de la primera jornada del vigésimo tercer congreso del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), que fue inaugurado por el Rey Felipe VI, quien pidió  “no caer en el pesimismo” ante un 2020 que está siendo “un año difícil” por el “inmenso reto histórico” del virus para España, la UE y el resto de países, así como que instituciones, empresa y familias demuestren su “capacidad y voluntad para unir fuerzas” y encontrar soluciones para el corto, medio y largo plazo, resolver los retos que ya existían antes de la pandemia que son “más urgentes”.

Hay que tener en cuenta que el 74%  de las entidades empresariales tuvo que hacer un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) o reducir la jornada y, por tanto, el salario para hacer frente a la situación generada por la pandemia.

Con varias respuestas alternativas, el 71% contesta que recurrió al teletrabajo para solucionar las dificultades generadas por las medidas sanitarias, que decidieron las autoridades. Todo ello no pudo evitar que el 83% de las empresas haya tenido que reducir empleo, porque el 85% perdió facturación.

En este contexto, los empresarios sostienen que los fondos europeos de reconstrucción que lleguen a España, por valor de 140,000 millones de euros (165,354 millones de dólares), deberían centrarse en las infraestructuras y la digitalización. También en la transición energética, el crecimiento sostenible y la educación. Los empresarios también piden una modernización de la administración.

Por lo tanto, los empresarios observan que España vive la peor situación económica desde 2013, al final de la crisis económica anterior. Califican la situación con una nota de 4.1 sobre 9 puntos, que sería la opinión más positiva. Se mantiene la tendencia descendente desde 2018. El 68% de los encuestados espera un crecimiento frágil y sin creación de empleo a corto y medio plazo. Más bien, para 2021, espera mantener el empleo, mientras que el 27% contesta que va a reducir la plantilla.

Por su parte, el presidente del Instituto de Empresa Familiar, Marc Puig, agredeció previamente al Rey su “constante apoyo” y su presencia al ser “más especial por las circunstancias”, y puso de manifiesto el papel que la Corona representa puesto que “muestra la estabilidad institucional que necesita un país para crecer y superar situaciones críticas como las olas que vivimos”.