Aun cuando consideran que la cancelación del aeropuerto en Texcoco es una decisión política y sin sustento jurídico, miembros de la Iniciativa Privada (IP) afirman que no habrá ruptura con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO); sin embargo, la confianza y la certeza del inversionista a largo plazo “sí, sufrió un deterioro”.

Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), reprochó la actitud del presidente electo, pues tres semanas antes de las elecciones del pasado 1 de julio, el entonces candidato López Obrador dijo a los empresarios que siempre y cuando no se invirtieran recursos públicos, apoyaría la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco. “Ahora lamentamos el cambio de opinión”, expresó Castañón.

“Vamos a seguir con otros proyectos (de cooperación con el gobierno), pero pedimos que haya certeza en el largo plazo y una viabilidad de los proyectos a ejecutar en el país”, porque “si las decisiones económicas no son adecuadas, habrá menos inversionistas”, comentó, por su parte, José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).

En una democracia, “lo peor que podría pasarle al país, es que el sector productivo se quedara callado en algo que opina que se necesita”, acotó.

El pasado lunes 29 de octubre, AMLO oficializó que al entrar en funciones en diciembre próximo cancelará la obra del NAIM, alegando que es el mandato de la ciudadanía que fue consultada del jueves 25 al domingo 28 de octubre sobre si seguir con ese proyecto o reemplazarlo por la puesta en operación de un aeropuerto alterno en Santa Lucía junto con la permanencia del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

La consulta informal, organizada por la Fundación Rosenblueth, recogió la opinión de poco más de 1 millón de ciudadanos, de los cuales alrededor de 70% se inclinó por la alternativa de cancelar la obra de Texcoco y habilitar el plan aeroportuario de Santa Lucía.

AMLO y su equipo de transición han afirmado que la liquidación de los contratos del NAIM se dará con apego al Estado de Derecho y afirmó que los actuales contratistas de la obra no serán afectados en sus intereses porque les será asignado el mismo volumen de obra que detentaban en Texcoco, en las obras para habilitar el aeropuerto alterno de Santa Lucía.

No obstante, el presidente del CCE sostiene que la decisión del gobierno entrante es un golpe “grave” a la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros, porque no existe la certeza de que se cumplan los proyectos de infraestructura y se concreten.

“El mensaje que se da a la ciudadanía, a los mercados internacionales, a las empresas y a los inversionistas, es que no hay confianza de que los contratos firmados se cumplan. Esto afecta gravemente el prestigio de México en el mundo y a su potencial de atraer inversión que se refleje en empleos y oportunidades para las personas”, acotó el líder empresarial.

Sin embargo, en cuanto a la actitud y visión de la comunidad empresarial, añadió, “esto (la cancelación del NAIM), no significa que nuestro dialogo con el gobierno entrante y nuestra aportación y compromiso de empresarios se menoscabe, porque somos hombres y mujeres de convicción, seguiremos trabajando por México, incluso en esta circunstancia”. 

Los empresarios siempre estaremos abiertos al dialogo que construya una mejor nación, más allá de las preferencias en uno u otro proyecto, por ello reiteramos que nuestro compromiso siempre estará con el crecimiento y la nación, agregó.

José Manuel López acotó: Nos gustaría que en un acto de reflexión o invalidación de la consulta se considere la construcción de Texcoco.

“Creemos que las condiciones se enrarecen para atraer inversiones. Será más difícil obtener la coparticipación de grande de fondos y que Texcoco brindaba mejores condiciones. No estamos de acuerdo, pero no hay una ruptura. Hay seis años por delante”, declaró.

El gran riesgo para la inversión es que no haya certeza jurídica, un constructor puede recibir de vuelta lo que ha desembolsado en la obra —como lo anunciara López Obrador—, pero los fondos de inversión ponen recursos en el largo plazo para la rentabilidad con el riesgo de recibir su rendimiento.

La cancelación del aeropuerto de Texcoco fue una decisión en la que queda claro que el poder político va a estar por encima de cualquier decisión de grupos o sectores.

“Esperamos que las decisiones sean acordes a lo que necesita el país para que haya crecimiento económico y productivo”, dijo el presidente de Concanaco Servytur.

Aunque, explicó, hay diferencia de las decisiones de inversión y la aplicación de las leyes. Para el cumplimiento de las leyes tienes que aceptarlas —como inversionista— al país donde vayas, pero si las decisiones económicas no son atractivas para las inversiones y los mercados, habrá menos inversionistas.

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