Las innovaciones catapultaron a Eastman Kodak como una de las marcas más reconocidas en el mundo y la imitación en que incurrieron sus rivales podría contribuir a que la pionera de la fotografía sea un recuerdo.

La compañía de 131 años, que popularizó la fotografía a partir de la cámara Brownie de cajón en 1900, está buscando un triunfo lucrativo esta semana en una demanda por violación de patente interpuesta contra Apple y Research In Motion (RIM), fabricantes de iPhone y BlackBerry, respectivamente.

Un fallo favorable en la disputa comercial aliviaría, al menos temporalmente, las presiones crecientes que pesan sobre la fabricante de cámaras, película e impresoras. Kodak, que ha sido lenta en desprenderse de los rollos de celuloide y se esfuerza por erigirse como una potencia en la fotografía digital.

Las patentes de Kodak otorgan a la empresa derechos exclusivos para vender o licenciar sus invenciones. Desde el 2008, Kodak ha recibido casi 2,000 millones de dólares en cuotas por concesiones y regalías, tanto en negociaciones como ante los tribunales.

La disputa de la compañía con Apple y RIM se centra en una tecnología que Kodak patentó en el 2001 para extraer una instantánea, previéndola en la pantalla digital de la cámara.

El director ejecutivo de Kodak, Antonio Pérez, calculó que la empresa podría recibir 1,000 millones de dólares de las dos empresas durante la vida de la patente si recibe un fallo favorable ante la Comisión de Comercio Internacional, en Washington DC.

Como esa agencia federal puede bloquear la importación de productos que violen patentes, una victoria de Kodak podría obligar a Apple y a RIM a invertir cientos de millones de dólares cada una en el pago de licencias para traer los teléfonos multiusos fabricados en el exterior. Apple y RIM se negaron a formular comentarios.

La transición de Kodak al nuevo mundo de la fotografía se vio demorada por su resistencia a abandonar la película de celuloide con consecuencias conocidas.