Un juzgado alemán multó al fabricante de armas Heckler & Koch a pagar 3.7 millones de euros (unos 4.2 millones de dólares) y condenó a prisión condicional a dos de sus exempleados por exportar ilegalmente miles de rifles a México.

Uno de los exempleados fue condenado a 17 meses de prisión condicional y a 250 horas de trabajo social. El otro fue condenado a una multa de 80,000 euros y a 22 meses de prisión condicional. Otros tres empleados fueron absueltos.

Alemania es uno de los principales exportadores de armas del mundo junto a Estados Unidos, Rusia, China y Francia y todas sus ventas necesitan la autorización del gobierno.

La fiscalía estableció que entre 2006 y 2009 un total de 15 cargamentos de armas de tipo militar terminaron en México, violando la licencia de exportación.

Según la prensa alemana, el ministerio de Defensa mexicano, responsable de las importaciones de armas, aprobó la importación de 9,652 rifles H&K, de los cuales 4,796 fueron a parar a algunos de las estados más violentos de México, como Guerrero.

Según varias organizaciones contra el comercio de armas, varios rifles de asalto del modelo G36 fueron enviados a la policía de la ciudad de Iguala, en Guerrero.

El origen de la investigación fue la denuncia del activista alemán Juergen Graesslin, que en 2010 ya había presentado una denuncia penal contra H&K por importaciones a México.

Según Graesslin en esos estados la policía y los narcotraficantes "cooperan" y usan rifles G36.