Jorge Arganis Díaz Leal fue nombrado ayer 23 de julio, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que su antecesor, Javier Jiménez Espriú, asegura, “ingeniarizó” y limpió mientras estuvo al frente. Al mismo tiempo, la dependencia perdió participación en los proyectos prioritarios de infraestructura del gobierno federal y sus recursos presupuestales se reducen.

“Le entregamos a Jorge una secretaría diferente a la que recibimos. Ya es una zona en la que no hay corrupción. Era un sitio complicado, complejo y lleno de podredumbre. Va a tener una secretaria que es tan digna como en los mejores tiempos”, dijo el exfuncionario federal.

La “nueva” SCT se perfila digna y cada vez más austera por las complicaciones económicas causadas por la pandemia del Covid-19 (recientemente se difundió un programa de retiro voluntario de personal).

Para el presente año se le asignaron 54,374.1 millones de pesos, lo que representó una reducción del 18.3% con respecto al 2019, el primero de gobierno de la llamada 4T, y para complementar con recursos del sector privado el desarrollo de infraestructura, no se ha volteado aún a las posibilidades que brinda el esquema de las Asociaciones Público-Privadas.

En el 2015, el tercer año de la administración del expresidente Enrique Peña Nieto, la dependencia dispuso de 118,832.4 millones de pesos (corrientes), el 37.7% más que el año previo, y en el 2008, el segundo en la gestión de Felipe Calderón dispuso de 58,279.3 millones de pesos (corrientes), que significó el 48.8% más que en el 2007.

Adiós aeropuerto, tren y puertos

Luego de iniciar el proceso de cancelación del aeropuerto que se construía en Texcoco, bajo la tutela del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) y constructoras privadas, el Presidente Andrés Manuel López Obrador hizo un sorpresivo anuncio en diciembre del 2018:

“El Ejército va a construir el nuevo aeropuerto en Santa Lucía en la base militar. Ellos tienen capacidad para hacerlo y se le están asignando ya recursos en el presupuesto, que está por aprobarse. Con ese propósito estamos confiando al Ejército la construcción de las pistas y de la terminal, y todo”.

En tal caso, la SCT se quedó únicamente como encargado de la organización del sistema aeronáutico y aeroportuario del Valle de México, que operará con las terminales de la Ciudad de México y Toluca.

Además, antes de iniciar el nuevo gobierno se informó que el magno proyecto del Tren Maya sería desarrollado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) por tener carácter de desarrollo turístico y regional. Hace tres meses, la SCT otorgo al fondo la asignación legal para su construcción y operación por 50 años.

En anteriores administraciones, los proyectos de trenes y aeropuertos estuvieron a cargo de la SCT, que era considerada una super secretaría por los recursos de que disponía.

Otra gran pérdida para la secretaría es la del sector portuario

Ayer 23 de julio, se conoció oficialmente que el motivo de la carta de renuncia de Espriú fue por su oposición a que las 16 Administraciones Portuarias Integrales (API´s) que tiene a su cargo sean administradas por personal en retiro de la Secretaría de Marina por decisión Presidencial. Dicha medida incluye a la Marina Mercante. En el 2017, las capitanías de puertos, pasaron de la SCT a la Marina con el argumento de mejorar la seguridad y vigilancia.

“El ingeniero sostiene que debe ser manejados los puertos, operados, por la SCT y yo creo que por la corrupción que prevalece en los puertos, aduanas... y últimamente por la entrada de contrabando y droga por los puertos, necesitamos de seguridad y protección. Por ese motivo se requiere del apoyo de la Marina”, expuso el presidente de la República.

¿Y la participación privada en autopistas?

Sin mayores recursos para la construcción de carreteras, debido a que se ha apostado al mantenimiento y conservación de la infraestructura existente, con un enfoque regional (a la fecha se han dado servicio a 52,000 kilómetros de carreteras, modernizado 300 kilómetros más y construido 422 kilómetros de caminos de concreto con mano de obra comunitaria en municipios de Oaxaca), la participación de la iniciativa privada está en pausa.

El fallo de la licitación para elegir a la empresa que ayude al gobierno a analizar y tomar la decisión de dar por terminada una concesión de autopista con el Fondo Nacional de Infraestructura (para obtener recursos adicionales) y desdoblamientos carreteros y equilibrios de concesiones de autopistas privadas, se pospuso ayer 23 de julio, hasta nuevo aviso.

Dicha decisión será fundamental en este sexenio para la secretaría porque es el único recurso que tiene para incrementar la conectividad terrestre del país ante la astringencia de recursos. Ahí, Jorge Arganis comenzará a tomar el control de la SCT, que ayer 23 de julio, recibió y luego-luego se puso a trabajar.

Jorge Arganis Díaz Leal, ingeniero

  • El ingeniero civil por la UNAM, Jorge Arganis, es ampliamente reconocido entre el gobierno de la 4T. Trabajó como encargado de Obras Públicas en la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México, fue secretario de Obras y Servicios en la gestión de Marcelo Ebrard y antes de ser nombrado titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) asesoraba en temas de infraestructura a Claudia Sheinbaum.
  • La estrecha relación entre los funcionarios saliente y entrante tiene como punto de origen la Facultad de Ingeniería de la UNAM, en donde ambos han tenido diversas participaciones de índole académico (Arganis ha ocupado los cargos de tesorero y presidente de la Sociedad de Alumnos de esa Facultad y fue nombrado presidente de la Generación 60 y coordinador general de la Asamblea de Generaciones). En la década de los noventa el nuevo titular de la SCT fue presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), máximo organismo técnico de la ingeniería en el país. En el sector privado destaca su paso por la constructora mexicana ICA.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx