Japón está interesado en importar petróleo de México porque de esa forma diversificaría su proveeduría altamente concentrada en el Medio Oriente, afirmó Takeshi Tada, jefe de la oficina representativa en México, Centroamérica y Cuba del Banco Japonés de Cooperación Internacional (JBIC, por su sigla en inglés).

Ubicado como el quinto importador mundial de crudo en el 2015, con 44,999 millones de dólares, Japón comenzó a comprar petróleo a México en el 2014 y sus adquisiciones del año pasado a Pemex fueron por 765 millones de dólares.

Tada expuso que México, Canadá, Arabia Saudita y Venezuela han reducido sus ventas de crudo al mercado de Estados Unidos, quien ha bajado, a la vez, su déficit en los últimos años, lo que ha obligado a esos cuatro países a buscar otros clientes, entre ellos Japón, China y otras naciones asiáticas.

Para Japón esto es muy importante, porque depende del petróleo del Medio Oriente , dijo Tada. De las importaciones niponas totales de crudo en el año pasado, 72.9% lo abastecieron países de Medio Oriente y 13.3%, Rusia.

En el 2015, Pemex anunció un contrato para exportar 6 millones de barriles de petróleo a la empresa japonesa JX Nippon Oil & Energy Corporation. Este acuerdo fue adicional a los cargamentos ocasionales enviados durante el primer semestre de ese año, por un volumen aproximado de 4 millones de barriles a JX Nippon.

Según la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés), la eficiencia energética desempeña un papel clave a la hora de limitar a un tercio el crecimiento de la demanda mundial de energía hacia el 2040, mientras la economía mundial crece 150 por ciento.

Los objetivos en China e India (que siguen el ejemplo de Japón, el primero en mover ficha) han aumentado la cobertura mundial de la reglamentación sobre eficiencia en la industria desde 3% en el 2005 hasta más de un tercio en la actualidad.

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