La preocupación y ojos de los inversionistas internacionales están en la forma en que se van a construir las leyes secundarias de la reforma energética, les interesa saber cómo se van a definir los pagos de derechos en caso de que haya proyectos petroleros exitosos, dijo José Antonio Prado Carranza, socio titular de Energía de Holland & Knight LLP.

La legislación secundaria deberá delimitar en una forma atractiva y al mismo tiempo equitativa los riesgos y fórmulas para las distintas contraprestaciones a recibir y contribuciones a sufragar , dijo.

La batalla más ríspida en las leyes secundarias será definir el porcentaje de utilidad o de producción obtenida y las contraprestaciones que los privados deberán pagar como derechos una vez fuera del subsuelo bajo el régimen de licencias, expresó.

Este tema es independiente de la amplitud y flexibilidad que pueda haber sobre los modelos de contratación. No importa qué se entiende como contratos de servicios, utilidad o producción compartida y licencias; las leyes secundarias deben definir las fórmulas para los pagos y contraprestaciones entre el Estado mexicano y las petroleras internacionales.

No existe duda en esta ocasión de que esta norma es del más alto nivel y provocará una mayor seguridad y certeza jurídica a los inversionistas que decidan invertir y arriesgar sus capitales. La actual administración tendrá la responsabilidad de integrar y administrar los modelos constitucionales aprobados y una legislación secundaria que sirva para sacar provecho de la reforma constitucional e incentivar un mercado de hidrocarburos competitivo , afirmó.

El negocio de exploración y explotación petrolera es complejo de por sí, y atendiendo al nivel de complejidad de riesgo sobre el campo, las fórmulas deberán tener variaciones considerables.

Indicó que si bien quedó claro que quienes suscriban un contrato con el Estado lo pueden reportar en sus estados financieros, con la salvedad de que las reservas pertenecen a la nación, las trasnacionales revisarán a detalle este concepto porque su práctica es de concesiones o propiedad sobre los hidrocarburos a ser explorados y explotados por largos periodos de tiempo.

La legislación secundaria mexicana deberá explorar aun más el concepto de beneficios esperados sobre posibles registros contables y fiscales en las bolsas de valores del mundo por inversionistas nacionales y extranjeros , aseveró.

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