México ha dado pasos importantes para mejorar el ambiente para la inversión extranjera, como la aprobación de la reforma laboral, que además fue un compromiso asumido por el país para la puesta en marcha del T-MEC. Sin embargo, iniciativas que atentan contra la actividad empresarial, como las que buscan eliminar la subcontratación en el país, pueden significar un retroceso y ahuyentar a los inversionistas, opina Larry Rubin.

“Hay que tener cuidado con los cambios estructurales que pueden afectar a la inversión y que pueden hacer a México menos competitivo; particularmente, la iniciativa del senador Napoleón Gómez Urrutia, creo que asusta a la inversión porque quiere equiparar a la tercerización como una actividad criminal”, comenta en conversación con El Economista el presidente de la Sociedad Americana en México.

Puntualiza que México ya atraviesa por una situación compleja en cuanto a seguridad, un elemento que de por sí afecta a la inversión extranjera, y este panorama se vuelve más difícil con iniciativas que criminalizan actividades empresariales, como la subcontratación, una modalidad de empleo común en Estados Unidos y Canadá, socios comerciales del país. “Pone en riesgo la aprobación del T-MEC, eso es lo que más nos preocupa, porque para los inversionistas, el hecho de que no puedan tercerizar en México, pone al país en una gran desventaja con respecto a otros países que sí lo hacen y que son la mayoría de ellos a nivel global”, expone el también vicepresidente de la Concamin.

Rubin considera apropiada la reforma propuesta por el diputado Ulises Murguía Soto, pues reconoce que el outsourcing es una actividad que debe regularse en México, pero sin caer en extremos. “Una iniciativa bastante adecuada, bastante moderna conforme a lo que otros países, particularmente Estados Unidos hacen, por eso nosotros sí aplaudimos este tipo de esfuerzos”.

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