El anuncio Presidencial de que los puertos y aduanas de México estarán a cargo de las secretarías de Marina y Defensa ha causado ya incertidumbre entre empresarios nacionales e internacionales, que, entre otras cosas, se preguntan cómo se va a separar las actividades portuarias de negocio con las de seguridad, comentó el miembro titular del Comité Marítimo Internacional, Juan Carlos Merodio.

Además, dijo que no conoce algún caso de que las fuerzas armadas realicen actividades mercantiles.

“Hay muchas dudas, pareciera que hay poco conocimiento de cómo operan los puertos, que lo hacen a través de una Administración Portuaria Integral (API) federal o estatal, aunque hay una privada y dos del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). Se trata de sociedades anónimas de capital variable y no son autoridad”, comentó.

Bajo la gestión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) hay 16 API, entre ellas las más productivas del país: Lázaro Cárdenas, Altamira, Veracruz y Manzanillo.

En entrevista, el experto recordó que cada una de las administraciones tienen contratos de empresas que le brindan servicios de abastecimiento a barcos, servicios de limpieza o dragado, los cuáles hoy no se sabe qué pasará con ellos con el eventual cambio de mando.

“Desde el anunció (el jueves pasado) comencé a recibir preguntas sobre lo que pasará, que si se van a militarizar los puertos y cuál será el impacto en el comercio, pero les digo que no hay mayor información. Me han preguntado empresarios de España, Inglaterra o Estados Unidos”, refirió el también socio-director de M&L Estudio Legal.

El viernes de la semana pasada, el presidente Andrés Manuel López Obrador, dijo: Hemos tomado la decisión, acabo de darlo a conocer al Gabinete de Seguridad, de que las aduanas terrestres y marítimas van a estar a cargo de elementos de la Secretaría de la Defensa y de la Secretaría de Marina, y lo mismo en el caso de los puertos del país para que haya seguridad, se evite la introducción de drogas.

Juan Carlos Merodio manifestó que durante la anterior administración federal las capitanías de puertos (máxima autoridad en un puerto) pasaron de la SCT a la Secretaría de Marina con el argumento de tener mayor vigilancia. Sobre las aduanas, apuntó que dependen de la Secretaría de Hacienda y su labor es totalmente autónoma de las API y de la SCT. “Imagina que bajan de un barco un contenedor con droga, la naviera no lo abre, la gente de la terminal tampoco. Sólo se abre cuando llega a la aduna. Ahí pasa o no pasa”, agregó el experto.

Entre la información que se debe aclarar a los participantes del sector está: qué leyes se tendrán que modificar y en qué tiempo.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx