Ante la inestabilidad de los mercados financieros, es inaplazable balancear el crecimiento de la economía mexicana e instrumentar una estrategia de fortalecimiento de las capacidades productivas de la planta industrial.

La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) destacó que las cámaras y asociaciones que lo integran disponen de propuestas concretas para articular la estrategia que necesitamos para responder a los desafíos de la economía mundial.

Ésta atraviesa por tiempos difíciles y mayores exigencias para los países que, como México, han decidido impulsar trascendentales procesos modernizadores en sectores clave de la economía, añadió.

En su publicación Radiografía de la economía y la industria mexicana , refirió que en 2015 la industria mexicana está integrada por 543 mil 625 empresas distribuidas en todo el territorio nacional, de acuerdo con los datos del Directorio Nacional de Unidades Económicas del INEGI.

La industria mexicana seguirá siendo el más importante impulsor del crecimiento económico, de la inversión productiva y de la creación de empleos permanentes en el sector formal de la economía , subrayó.

Ello, afirmó, a pesar de las dificultades que perciben en el ambiente económico internacional y al impacto proveniente del descenso en los precios del petróleo.

El organismo de representación industrial insistió que México debe diversificar sus fuentes de ingreso, sus mercados y su oferta exportable.

Destacó que el fortalecimiento del perfil exportador de una parte del sector industrial permitió reducir la petrolización del comercio exterior y diversificar las fuentes de crecimiento, sin lugar a dudas fortalecer al sector exportador fue una decisión oportuna y acertada .

Estimó que la recuperación de la economía estadounidense prevista para este año, permitirá a las firmas exportadoras elevar su capacidad generadora de divisas y su contribución al crecimiento de nuestra economía.

Ahora es tiempo de actuar en el otro motor de nuestro desarrollo, es decir el que depende del funcionamiento tanto del mercado interno como de la planta productiva vinculada a él , consideró.

Comentó que era indispensable diversificar las fuentes de divisas asociadas al comercio exterior para reducir el impacto negativo de la caída de los precios del petróleo sobre nuestra actividad económica.

Ahora, añadió, debemos concentrarnos en una tarea relevante: balancear el crecimiento de la economía mexicana , pues de ello depende avanzar a un ritmo cada vez más acelerado y consistente, y llevar los frutos de ese crecimiento a la economía familiar.

Para lograr este desafío, deben aprovecharse las experiencias exitosas de los países que lograron construir sólidas estructuras industriales cuya competitividad les permitió conquistar otros mercados y convertirse en activos promotores de la innovación y las mejores prácticas empresariales a escala mundial.

Resaltó que México tiene tres elementos clave para lograr su reindustrialización: talento empresarial, mano de obra cada vez mejor preparada y un mercado interno con capacidad para convertirse en el catalizador que puede acelerar y darle sentido a una estrategia de modernización e integración de la planta productiva nacional.

El desarrollo nacional tendrá un perfil incluyente si ofrecemos a la mayor parte de las más de 543 mil empresas fabriles del país, apoyos oportunos y consistentes para mejorar su competitividad , aseguró la Concamin.

hbr