La industria automotriz del país pidió a las autoridades federales reforzar los sistemas de control en la frontera norte para reducir el impacto ambiental derivado de la importación de vehículos usados procedentes de Estados Unidos.

Lo anterior, explicó el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís Sánchez, en tanto se resuelve el tema de los amparos interpuestos por los importadores, quienes introducen al país más de 95% de unidades llamadas "chatarra".

Ante la expectativa de que el gobierno federal emita una prórroga a la resolución que reglamenta la importación de vehículos, vigente hasta el próximo 31 de enero, expuso que las importaciones que se efectúan sí otorgan amparos respecto al decreto pero no respecto a las regulaciones en la materia por parte de México.

"Tenemos que asegurar una frontera robusta conforme a la ley y yendo a las autoridades aduaneras y agentes aduanales. Me parece que hay elementos extrajudiciales que podemos seguir robusteciendo", acotó.

Solís Sánchez consideró que debido a que los amparos también han cubierto aspectos relativos a las normas ambientales, la industria revisará sus implicaciones como un elemento adicional en la Ley de Amparo.

"Hay que recordar que han sido otorgados amparos que permiten la importación de autos usados en el país de hasta 96% y al concluir 2013 se calcula que entraron unos 650 mil unidades", refirió.

De acuerdo con cifras de la organización, de enero a noviembre de 2013, la importación de autos usados ascendió a 568,286 unidades, equivalente a 60.2% del total de ventas de vehículos nuevos.

En ese lapso, la importación aumentó 40.8% respecto a igual periodo de un año antes, lo que significó 164,706 unidades más.

erp