Es imperativo acelerar el impulso del mercado interno, pues aunque la rápida recuperación de Estados Unidos implica un beneficio para México se mantiene la vulnerabilidad a eventos externos, sostuvo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

En su publicación semanal 'Análisis económico ejecutivo', destaca que la actividad productiva de Estados Unidos sigue recuperándose, lo que representa un efecto favorable para la economía mexicana.

El hecho de que el consumo y la producción estadounidense se mantengan al alza, a un ritmo mayor a lo previsto, ha incidido de manera positiva en dos aspectos de la economía mexicana que se convierten en los principales motores del crecimiento.

El aumento en la demanda de mercancías del exterior que este entorno ha impulsado en Estados Unidos ya se refleja en un repunte de la industria manufacturera de México, así como en el sector exportador, que al cierre del primer trimestre mostraron sus tasas de crecimiento más altas, en el primer caso, desde 1998, y en el segundo, desde 1995.

Con la recuperación de la economía estadounidense, también ha aumentado la preferencia por bienes producidos en México, expone el organismo de investigación del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Según cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos, en marzo pasado ese país importó mercancías de México por un valor total de 20.1 mil millones de dólares, lo que representó un aumento anual de 44.3%, luego de que en igual mes de 2009 reportara un caída de 21.3 por ciento.

El CEESP señaló que este comportamiento está relacionado con el dinamismo que reportan las ventas al menudeo y la producción industrial estadounidenses.

Del universo de rubros generales que integran las importaciones que realiza Estados Unidos de México, tres concentraron 51.8% del valor total importado en marzo: equipo de transporte 23.1%, productos de computación y electrónicos 21.7 y equipo y aparatos eléctricos y sus componentes 7.0 por ciento.

Es un hecho que en este entorno uno de los países más beneficiados con el repunte de la economía del norte es México, pero los resultados indican que el beneficio ha sido mayor en comparación con los principales proveedores de mercancías de Estados Unidos.

Esto se corrobora cuando se observa la participación de mercado que ha ganado México, ya que mientras en marzo de 2009 esta fue de 11.5%, en igual mes de este año se elevó a 12.8%, mientras que la de Canadá, el segundo proveedor del mercado estadounidense, aumentó de 14.6 a 15.4 por ciento.

En contraste, el principal proveedor que es China perdió participación, al pasar de 17.5 a 15.4% en el mismo lapso.

'No hay duda del beneficio que implica para nuestro país la rápida recuperación de Estados Unidos, pero hay que tener presente que esto mantiene la vulnerabilidad a eventos externos, por lo que es imperante acelerar el impulso del mercado interno', concluye el reporte.

Resolver necesidades de educación

Por otro lado, el CEESP dijo que para resolver las necesidades del sistema educativo en México se requiere de importantes cantidades de recursos, pero sobre todo es indispensable que éstos se ejerzan con eficiencia.

En el ranking mundial, México muestra un bajo nivel educativo a pesar de que el gasto en la materia en el país como porcentaje del PIB se ubica por arriba del promedio de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

'El problema no es precisamente la falta de recursos, sino la eficiencia con que estos se ejercen', señala.

Para el organismo de investigación en su publicación semanal Análisis Económico Ejecutivo, es evidente que uno de los requisitos principales para que la economía se desarrolle eficientemente y con ello se logren tasas de crecimiento elevadas y sostenidas, es mejorar el nivel educativo de la población.

Considera que el problema radica en la estructura educativa: Profesores con poca capacitación; infraestructura con importantes rezagos tecnológicos y un sector magisterial con pocos incentivos a mejorar dado su compromiso con diversos grupos sindicales y políticos.

El CEESP refiere que el gasto en educación en México como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) se ubica por arriba del promedio del gasto de los países miembros de la OCDE.

Sin embargo, ello no ha reflejado mejoras importantes en la calidad de la educación, ya que México se ubicó en los últimos lugares de la puntuación del examen PISA en ciencias, superado por varios países que incluso destinan menores recursos a sus sistemas educativos.

Pese a ello, el pasado 11 de mayo el Banco Mundial (BM) aprobó un préstamo de 700 millones de dólares que se utilizará para el desarrollo de políticas que fortalezcan el programa de reforma de educación media superior en México.

Con ello, se busca que por lo menos en 50% de las escuelas federales la selección de sus directores se haga basada en concursos por oposición y méritos.

Además, se prevé la capacitación de al menos 120,000 maestros en el programa de formación docente de educación media superior, así como la activación y operación de un sistema de evaluación de las escuelas para su ingreso al Sistema Nacional de Bachillerato.

Si bien esto resulta alentador, considera necesario que todo el universo de trabajadores de la educación sea sometido a evaluaciones y contar con una capacitación suficiente para hacer frente a las necesidades del país.

'Bueno, al menos ahora el país tendrá aproximadamente 16% más de lo que se presupuestó para gasto en educación media superior, solo falta que se aproveche al máximo', añade el organismo.

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